El juicio contra la abogada argentina Agostina Páez, quien permanece con prisión domiciliaria en Brasil, comenzará el próximo 24 de marzo. La joven está acusada de tres hechos de injuria racial que habrían ocurrido en un bar a mediados de enero.

La primera audiencia del proceso judicial se llevará a cabo ese día y marcará el inicio formal del juicio. Durante la sesión se realizará la apertura de prueba y juzgamiento, instancia en la que tanto la fiscalía como la defensa expondrán sus conclusiones ante el tribunal.

De acuerdo con la legislación vigente, la pena por el delito de injuria racial puede oscilar entre dos y cinco años de prisión. En caso de que Páez fuera condenada por el máximo previsto en cada uno de los hechos que se le imputan, podría enfrentar una pena de hasta 15 años de cárcel, sanción que además no sería excarcelable.

Desde la defensa cuestionaron la acusación. La abogada Carla Junqueira, integrante del equipo que representa a Páez, sostuvo que “no hay pruebas en el expediente que confirme que hubo tres delitos, tampoco tres víctimas en tres momentos distintos, con tres delitos distintos”.

Sin embargo, desde la fiscalía aseguran contar con elementos suficientes para sustentar la acusación. Entre ellos mencionan un video que se viralizó en redes sociales y testimonios de testigos que habrían presenciado el episodio.

La defensa también sostiene que el contenido de la grabación realizada dentro del bar es “absolutamente inconclusivo” y que no existen evidencias que confirmen los delitos imputados.

El pedido de disculpas

En paralelo, Páez publicó recientemente un video en su cuenta de Instagram en el que ofreció disculpas públicas por el episodio que derivó en la causa judicial. La joven reconoció la gravedad de su conducta y asumió su responsabilidad por el hecho que la mantiene desde hace casi dos meses en Brasil sin poder regresar a la Argentina.

“Hola, soy Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil por una reacción muy grave que he tenido. Por eso ahora quiero pedir disculpas públicamente”, expresó.

El caso tomó notoriedad en enero, cuando se viralizó un video en el que la abogada realizaba gestos hacia un ciudadano brasileño a la salida de un boliche en el barrio de Ipanema. Las imágenes fueron registradas por cámaras de seguridad y por teléfonos celulares.

A partir de esa secuencia se presentó una denuncia por injuria racial y se inició una causa penal en su contra. Desde entonces, Páez permanece en territorio brasileño bajo arresto domiciliario y monitoreada mediante una tobillera electrónica.

En su mensaje, la abogada aseguró que decidió pronunciarse públicamente luego de recibir la recomendación de su actual defensora. “Me ha explicado que sí, que debería haberlo hecho, entonces ahora siento la libertad de hacerlo”, afirmó.

Páez pidió disculpas “de todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas, humilladas por mi actitud” y agregó: “Lo lamento profundamente. Lamento haber contribuido a ese dolor por ignorancia. Desconocía lo que era el racismo”.

Junqueira explicó que su clienta no había pedido disculpas antes por recomendación del equipo legal que la representaba anteriormente, que temía que el gesto fuera interpretado como una admisión de culpabilidad y agravara su situación judicial.

“Ella quería haber pedido disculpas antes, pero tenía este temor jurídico de hacerlo”, explicó la letrada, quien además reconoció que existe un video del episodio. “Hay un video que muestra el momento del acto discriminatorio y eso es innegable”, admitió.