Max Verstappen volvió a dejar en claro su rechazo al nuevo reglamento técnico de la Fórmula 1. Después de un fin de semana complicado en el Gran Premio de China, el piloto de Red Bull cuestionó el funcionamiento de los monoplazas y apuntó especialmente contra la incidencia de la batería en las maniobras de sobrepaso. Desde Mercedes, Toto Wolff respondió que ese malestar también está relacionado con el difícil momento que atraviesa su rival.
El neerlandés, que fue noveno en el Sprint y abandonó en la carrera principal por problemas de refrigeración en la unidad de potencia, no escondió su fastidio al hablar del rumbo que tomó la categoría. “Es terrible. Si a alguien le gusta esto, no tiene ni idea de automovilismo. No hay nada de diversión, es como jugar a Mario Kart. Esto no son carreras”, lanzó.
La principal objeción del tetracampeón pasa por el nuevo equilibrio entre el motor de combustión y la batería eléctrica. Según explicó, esa lógica termina desvirtuando las peleas en pista. “Fijate cómo se corre, adelantás a alguien con el turbo, en la siguiente recta se te agota la batería y entonces él te adelanta de nuevo. No tiene ningún sentido. Es una broma”, afirmó.
Verstappen insistió en que su postura no depende del lugar que ocupa en el campeonato, donde hoy marcha octavo, sino de una preocupación más profunda sobre el deporte. “Como ya dije antes, esto no tiene nada que ver con las carreras. Y lo diría incluso si yo mismo estuviera ganando, porque me importa el producto que es el automovilismo”, sostuvo. Luego agregó: “No se trata de que esté enojado por estar en el lugar que estoy, porque, en realidad, ahora lucho incluso más. Para mí esto es ridículo”.
También aseguró que su descontento no sería aislado dentro del paddock. “Creo que hablo en nombre de la mayoría de los pilotos. Por supuesto, algunos dirán que es fantástico, porque ganan carreras, lo cual es lógico. Si tenés una ventaja, ¿por qué ibas a renunciar a ella? Eso también lo entiendo. No soy tonto. Pero si lo mirás desde la perspectiva del deporte, simplemente no está bien. Y si hablás con la mayoría de los pilotos, no es lo que nos gusta”, remarcó.
Más adelante, llevó la discusión al vínculo entre la Fórmula 1 y su público. “Quizás a algunos aficionados les guste, pero esos no entienden de carreras. Esperemos que podamos deshacernos de esto lo antes posible”, dijo. Y cerró con una advertencia: “Hay un creciente segmento de la audiencia que no entiende el automovilismo. Y los dueños de los derechos piensan ‘Bueno, mientras lo vean, está bien’. Espero que no piensen así porque en algún momento esto se volverá en contra como un boomerang y va a arruinar el deporte”.
La respuesta llegó desde Mercedes, que dominó en China con el triunfo de Kimi Antonelli y el segundo puesto de George Russell. Wolff consideró que las críticas del piloto de Red Bull no pueden separarse de los problemas que muestra su auto. “Max realmente está viviendo un espectáculo de terror”, afirmó. Después profundizó: “Cuando mirás las imágenes de la cámara a bordo que tuvo en la clasificación del sábado, se ve que el auto es simplemente horrendo de conducir. Es obvio, pero no es lo mismo con muchos otros equipos”.
Aun así, el directivo austríaco reconoció que hay aspectos del reglamento que podrían revisarse, aunque defendió el espectáculo actual. “Desde una perspectiva de entretenimiento, creo que lo que vimos hoy entre Ferrari y Mercedes fue buena competición, muchos adelantamientos. Todos formamos parte de la Fórmula 1 cuando no había sobrepasos, literalmente. A veces somos demasiado nostálgicos sobre los viejos tiempos, pero creo que el producto hoy es bueno en sí mismo. También vimos bastante lucha en el pelotón del medio, y eso, creo, es lo positivo”, analizó.
Wolff también sostuvo que la respuesta del público acompaña esta nueva etapa. “La clasificación a fondo sería agradable. Pero cuando mirás a los espectadores y la emoción que hay en vivo, los aplausos cuando hay adelantamientos, y también en las redes sociales, los aficionados más jóvenes, la gran mayoría en todos los grupos demográficos disfruta del deporte en este momento”, señaló. Y completó: “Siempre podemos ver cómo mejorar. Pero en este momento, todos los indicadores dicen que a la gente le encanta. Hablé con Stefano (Domenicali, presidente de la F1) y él dice lo mismo. Creo que lo que para algunos no es lo más agradable es conducir el coche”, finalizó.