Cada 21 de marzo el calendario litúrgico de la Iglesia católica recuerda a varias figuras veneradas por su vida de fe, entrega religiosa o martirio. Entre ellas, el santo principal de la jornada es San Nicolás de Flüe, un místico suizo del siglo XV cuya historia lo convirtió en símbolo de paz y espiritualidad.
San Nicolás de Flüe, el santo principal del 21 de marzo
San Nicolás de Flüe nació en 1417 en Flüeli-Ranft, en Suiza. Durante su juventud fue soldado, agricultor y también participó en la vida política de su región. Estuvo casado con Dorotea Wyss y tuvo diez hijos.
A los 50 años decidió cambiar radicalmente su vida: dejó sus responsabilidades públicas y familiares para retirarse como ermitaño en el valle de Ranft, donde se dedicó a la oración y la penitencia. Con el tiempo su fama de hombre sabio y espiritual se extendió por toda Europa.
Según la tradición, intervino indirectamente para evitar un conflicto interno en Suiza en el siglo XV, lo que reforzó su figura como mediador y hombre de paz. Tras su muerte en 1487 fue venerado por fieles y peregrinos, y posteriormente canonizado. Hoy es considerado uno de los patronos de Suiza.
Otros santos que se recuerdan el 21 de marzo
Además de San Nicolás de Flüe, el santoral del 21 de marzo incluye a varios santos y beatos reconocidos por la Iglesia a lo largo de distintos siglos. Entre ellos se encuentran:
San Agustín Zhao Rong
San Endeo
San Jacobo el Confesor
San Juan de Valence
San Serapión el Escolástico
Beata Benita Cambiagio Frassinello
Beato Mateo Flathers
Beato Tomás Pilchard
Qué es el santoral
El santoral es el calendario que reúne a los santos y beatos reconocidos por la Iglesia católica, asignándoles un día específico para su conmemoración. Estas fechas recuerdan la vida, el testimonio de fe o el martirio de estas figuras religiosas.
Según el Martirologio Romano, el listado de santos supera los siete mil nombres, aunque algunos estudios estiman que podrían ser muchos más si se incluyen todos los mártires y venerados a lo largo de la historia cristiana.
Cada día del calendario, como el 21 de marzo, ofrece así una oportunidad para recordar a estas figuras que dejaron huella en la tradición espiritual del cristianismo.