Después de una inundación o de una catástrofe natural, la recuperación no ocurre de un día para otro. En La Madrid las cuadrillas revisan medidores, limpian viviendas, reparan rutas y evalúan escuelas mientras el pueblo intenta recomponer su ritmo cotidiano.
Para empezar, el restablecimiento del servicio eléctrico avanza de manera gradual y bajo estrictos controles de seguridad. En EDET explicaron que la interrupción del suministro no respondió a una falla técnica, sino a una medida preventiva solicitada por Defensa Civil de Tucumán, ante el nivel que alcanzó el agua en distintos barrios.
“Los vecinos están sin electricidad por una cuestión de seguridad preventiva. Desde el principio de la emergencia, Defensa Civil pidió cortar el suministro porque el agua estaba subiendo a niveles muy importantes, entre 1,50 y 1,80 metros, incluso dentro de las viviendas”, explicó Guillermo Autino, representante de la empresa distribuidora.
El motivo principal fue evitar accidentes. “El agua es conductora de electricidad, por lo que era necesario interrumpir el servicio para prevenir incendios, electrocuciones u otros inconvenientes vinculados al sistema eléctrico”, detalló.
Con el descenso del agua, comenzaron las primeras tareas para restablecer servicios esenciales. Según Autino, el jueves pasado se restituyó la energía en Taco Ralo -dependía de la Línea de Media Tensión que pasaba por La Madrid-. En tanto el viernes, tras una revisión de las condiciones, se habilitó el suministro eléctrico al hospital local.
El sábado los trabajos se concentraron en garantizar el acceso al agua potable. Para ello, se restableció el servicio en los pozos de agua para que la Sociedad Aguas del Tucumán pudiera poner en funcionamiento las bombas y normalizar la provisión.
Inundaciones en La Madrid: la Provincia envió alimento para los animales afectadosA partir de ese momento comenzó una etapa más compleja: la recuperación del servicio domiciliario y comercial. El proceso requiere revisar dos tipos de instalaciones. Por un lado, la red externa de la empresa, que incluye las acometidas (los cables que llegan hasta cada medidor y el medidor propiamente dicho). Por otro, las instalaciones internas de las viviendas.
Explicaciones técnicas
“Dentro de las casas hay que hacer una revisión completa porque los cables pasan por caños que se pueden haber llenado de agua y barro. Hay que controlar tomacorrientes, disyuntores y llaves termomagnéticas para evitar que, cuando vuelva la energía, se produzcan accidentes”, sostuvo.
Autino destacó que ese trabajo interno cuenta con la colaboración de la comuna local, mientras que las cuadrillas de EDET revisan medidores y conexiones externas. El operativo se organiza por sectores y es coordinado por Defensa Civil, que determina qué zonas están en condiciones de ser inspeccionadas. En total, se estima que deben revisarse aproximadamente unos 1.200 medidores.
“Hasta ahora se revisaron unos 150, pero todavía no están energizados porque necesitamos la autorización de Defensa Civil para avanzar”, precisó el representante de la empresa.
El gobernador respaldó el operativo en La Madrid y destacó que la inundación se resolvió en 48 horasAyer, y bajo las indicaciones de Defensa Civil, se controlaron alrededor de 350 medidores más. En algunos casos será necesario reemplazarlos porque quedaron completamente sumergidos y no pueden ser reutilizados.
“La tarea es minuciosa, ya que la habilitación de los servicios se realizará de manera individual y con la autorización de las autoridades competentes, para garantizar que no exista riesgo alguno para los vecinos”, concluyó Autino.
Restablecer lo básico
Mientras las cuadrillas revisan casa por casa para restablecer la electricidad, en el resto del pueblo también avanzan los trabajos para recuperar servicios y condiciones de vida. La prioridad, según las autoridades provinciales, es restablecer la infraestructura básica y garantizar condiciones seguras antes de hablar de plazos definitivos.
Un punto central fue la intervención en la ruta nacional 157. El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, explicó que se tomaron decisiones excepcionales para acelerar el drenaje del agua acumulada. Entre ellas, la apertura de cortes en la traza para permitir el escurrimiento y evitar que el casco urbano permaneciera inundado durante más tiempo.
La medida permitió que el agua descendiera con mayor rapidez y que las cuadrillas ingresaran al pueblo para comenzar con las tareas de limpieza, desinfección y recuperación de servicios. Según el funcionario, una vez que el nivel bajó se priorizó restablecer el funcionamiento del hospital, los sistemas de agua potable y el acceso a la localidad.
La Madrid después de la inundación: dudas, limpieza y falta de luzNazur indicó además que la ruta recuperó su conectividad y que las tareas de reparación avanzaron con rapidez. Las alcantarillas ya fueron reinstaladas y se prevé completar el pavimento en los sectores intervenidos para normalizar el tránsito.
En paralelo, equipos provinciales, municipales y voluntarios participaron en un amplio operativo de limpieza de viviendas y espacios públicos.
De acuerdo con el Gobierno, más del 90% de las casas ya fue higienizado para permitir que las familias puedan regresar gradualmente.
Ciclo lectivo
El retorno a la actividad escolar también depende de las condiciones de seguridad. La ministra de Educación, Susana Montaldo, explicó que se realiza un relevamiento permanente en los edificios educativos y en los caminos de acceso antes de habilitar el regreso a clases.
Al respecto detalló que muchas escuelas no presentan daños estructurales, pero el principal problema se vincula con el estado de los caminos rurales en distintas zonas del sur y del este de la provincia, donde el suelo continúa saturado por las lluvias.
El relevamiento permitió reducir progresivamente la cantidad de establecimientos afectados, aunque en localidades como La Madrid, Graneros, Simoca y Leales todavía persisten dificultades de acceso. En algunos casos, además, continúan trabajos de mantenimiento o reparación que ya estaban en marcha antes del temporal.
Alumnos de escuelas técnicas evaluaron el estado de las instalaciones eléctricas en La MadridEn este contexto, las clases retomarían a medida que se garantice la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar. Mientras tanto, las áreas de infraestructura y obras públicas trabajan en la recuperación de caminos para facilitar el traslado hacia los establecimientos.
Con este panorama, el proceso de normalización en La Madrid avanza paso a paso y sin fecha de finalización definitiva. La limpieza de viviendas, la recuperación de rutas, la revisión de instalaciones eléctricas y la evaluación de las escuelas forman parte de un mismo objetivo: que el pueblo pueda volver, de manera segura, a su vida cotidiana.