La inflación volvió a ser un estigma para Javier Milei. El presidente de la Nación escribió un capitulo más en Tucumán de la batalla cultural y de evangelización para los no creyentes en su plan económico. Por eso no tuvo reparos en distinguir a los empresarios de aquellos a los que llama “empresaurios”. Más claro lo puso cuando espetó esta frase durante su charla magistral de cierre de la edición 14 del Foro Económico del NOA (Fenoa), organizado por la Fundación Federalismo y Libertad. “Yo no ataco a los empresarios, ataco al chorro, ataco a la gente deshonesta. Me parece que es una pelea que vale la pena”, fundamentó. Claro está que el mensaje ha sido dado en un auditorio que comparte la fe libertaria. Aún más, algunos industriales de la provincia interpretaron que el jefe de Estado marcó claras diferencias entre los que acompañan al país, más que a una gestión, de aquellos que hacen lobby. Una prueba de la cordialidad del sector privado se exteriorizó con el poncho que le obsequió el titular de la Unión Industrial de Tucumán, el sucroalcoholero Jorge Rocchia Ferro que, automáticamente, le solicitó una reunión con los referentes de esta zona del país.
Milei: silencios y elogios que dijeron muchoMilei embistió otra vez contra la gestión anterior, cuyos referentes encuentran en la evolución inflacionaria una causa para levantar banderas contra la Casa Rosada. “Es increíble que esos caraduras que dejaron la (inflación) mayorista en 54% mensual, que anualizado da 17.000%, vengan y se quejen si tenemos 1% mensual, que es 13% anual”, arengó en el atril montado en uno de los desbordados salones del Hotel Hilton Garden Inn Tucumán. Música para los oídos libertarios, en medio de las expectativas del mercado por establecer cómo evolucionarán los precios en un año para el que el Gobierno nacional pautó un 10,1% de inflación anual.
De todas maneras, aun hay cuestiones para reparar, como por ejemplo la histórica postergación de una región, como la del Norte, que paga más fletes, pierde competitividad y sigue lejana al centro de las decisiones nacionales. En parte, la falta de políticas diferenciales ha sido expuesta por los industriales presentes que, según sostienen, además de la sobrecarga que implica el costo del transporte, deben exportar impuestos. Sin embargo, reconocen que el Gobierno nacional está en el camino de la reducción de la carga fiscal, un proceso que llevará al país y a las economías regionales, en particular, a un terreno de mejor competitividad frente a otros países.
Charla distendida
“Ya va a mejorar la economía y, por ende, la recaudación”, le transmitió el Presidente al gobernador Osvaldo Jaldo en el salón VIP del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo. La charla fue más que distendida, después del incidente en La Madrid. Para el tranqueño, los gestos fueron importantes, tanto como el cordial saludo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que habitualmente exterioriza el humor libertario. Jaldo considera que la ayuda federal será clave para enfrentar el difícil año financiero que se observa, con los ingresos impositivos cayendo a razón del 7% al 9% mensual por la baja de la actividad. La deferencia de aquel encuentro en la aeroestación fue “recompensada” con el cordón que el Gobierno provincial montó para que Milei transite con tranquilidad por las calles de la ciudad: 500 efectivos policiales montados a lo largo del trayecto desde Cevil Pozo hasta el Hilton Tucumán.
Milei en Fenoa 2026: entre el “estoicismo” y la inflación ceroPara los empresarios, el discurso de Milei fue una verdadera clase de macroeconomía con tintes políticos focalizados en aquellos que no creen en el programa económico. Para Jaldo ha sido una bocanada de aire fresco en medio de las pujas locales, tras la agresión en zonas de inundación contra el diputado libertario Federico Pelli. Para los asistentes de a pie faltó contenido en el mensaje presidencial acerca de cuál será la estrategia para reactivar la microeconomía.