“Hay mucho horror y mucha maravilla en la vida cotidiana ¿No? Y uno lo que trata es rescatar momentos mágicos que la realidad elige para vivirlos en toda su intensidad posible. Con la intensidad de su negrura y también con la intensidad de sus soles”, explicó el periodista y escritor Eduardo Galeano (1940-2015) su visión del mundo en una entrevista del 11 de julio de 1993 en LA GACETA.

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En una semana de octubre de 2010 el autor de “Las venas abiertas de América Latina”, “Memoria del fuego” y “El libro de los abrazos” visitó Tucumán y ejerció una fascinación sobre el público, que hizo largas colas para ir a verlo en el teatro Alberdi y en la librería “El Griego”, donde firmó libros “en silencio, sin música y sin fotos”.

Atraía a jóvenes y adultos por igual, con sus reflexiones cargadas de humor, ternura e ironía. En la foto central se ve cómo la fila para verlo en el teatro Alberdi daba la vuelta por la calle 24 de Septiembre. “Nunca tuve una frontera que separe la razón de la emoción”, dijo él. “No tengo ninguna receta. Cuento lo que la gente me cuenta. La palabra no significa nada si no encarna en la gente concreta”.

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Había visitado otras veces la provincia y había hablado sobre su modo de ver las cosas en un mundo que, en su opinión, vivimos “al revés”. “¿De qué otra manera se puede contar la historia económica y política de América si no es como una novela de piratas?”, describió a propósito de sus “Venas abiertas…”, que no había sido calificado como ensayo sino como “novela de piratas”. “Yo sigo queriendo cambiar el mundo. Sigo creyendo que la realidad es un desafío y que todo merece ser bastante mejor de lo que es”.