La cuenta regresiva ya está en marcha. La Selección Argentina comenzó a transitar una de las semanas más determinantes de su preparación rumbo al Mundial 2026, con el plantel completo y la mente puesta en los últimos ensayos antes de la gran cita. Los amistosos frente a Mauritania y Zambia, que se disputarán el 27 y el 31 de marzo en La Bombonera, no serán simples compromisos internacionales: funcionarán como el cierre simbólico de una etapa y la antesala de decisiones trascendentales.
Bajo la conducción de Lionel Scaloni, el equipo campeón del mundo realizó este martes su primer entrenamiento con los 30 futbolistas convocados. El predio de Ezeiza volvió a reunir a una generación que ya hizo historia, pero que ahora busca renovar su ambición de cara al Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Allí, Argentina integrará el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania, en un camino que asoma exigente desde el inicio.
El entrenador cuenta prácticamente con todos sus hombres, aunque debió realizar dos modificaciones obligadas por lesiones. Leonardo Balerdi y Gonzalo Montiel quedaron al margen, y en sus lugares fueron citados Lucas Martínez Quarta y Agustín Giay. Ambos ya se sumaron a los trabajos y buscarán aprovechar la oportunidad en una lista que todavía no está definida para el Mundial.
Porque si algo caracteriza a esta convocatoria es la competencia interna. Más allá de la base consolidada, hay varios nombres que todavía luchan por un lugar entre los 26 que finalmente viajarán al Mundial. En el arco, la disputa entre Juan Musso y Walter Benítez aparece como uno de los focos de atención. En defensa, la pulseada entre Marcos Senesi y Facundo Medina para ocupar el lugar de zaguero zurdo también suma tensión.
En el mediocampo, el futuro golpea la puerta con fuerza. Franco Mastantuono y Gianluca Prestianni representan la renovación y buscarán convencer a Scaloni de que están listos para dar el salto definitivo. Mientras tanto, en la delantera, Joaquín Panichelli y José López pelean por convertirse en la tercera opción como centrodelantero.
Primera experiencia
Uno de los nombres que despierta mayor curiosidad es el de Giay. El lateral de 22 años, actualmente en Palmeiras, tendrá su primera experiencia con la selección mayor en un contexto de máxima exigencia. Formado en San Lorenzo y con recorrido en las juveniles -incluido el Mundial Sub-20 de 2023-, llega para cubrir un puesto históricamente complejo en el ciclo de Scaloni. Con Nahuel Molina como titular y Montiel como alternativa habitual, nunca terminó de consolidarse una tercera opción. Las lesiones y la ausencia de variantes confiables abrieron una puerta que Giay intentará aprovechar.
Pero si hay una presencia que redefine cualquier escenario, esa es la de Lionel Messi. El capitán llegó a Ezeiza en la mañana del martes y revolucionó, una vez más, el ambiente de la selección. Viene de convertir su gol número 901 con la camiseta del Inter Miami y lo dejó claro en sus redes: “La ilusión intacta”.
El regreso del rosarino siempre genera expectativa, pero esta vez tiene un tinte especial. El encuentro frente a Zambia podría marcar su última presentación en suelo argentino antes del Mundial. Una despedida que, sin anuncio oficial, se siente en el aire. La Bombonera será el escenario de ese posible adiós, con un estadio colmado que buscará rendirle tributo al máximo ídolo de la historia reciente.
El contexto de estos amistosos también tiene su particularidad. La planificación original sufrió modificaciones tras la cancelación de la Finalissima frente a España, que iba a disputarse en Lusail, Qatar. Los conflictos en Medio Oriente obligaron a suspender ese partido, y la imposibilidad reglamentaria de enfrentar a Guatemala llevó a la AFA a reorganizar la agenda con dos selecciones africanas. Así, Mauritania y Zambia emergieron como los rivales elegidos para esta doble fecha FIFA que tendrá sabor a despedida.
En medio de este escenario, también se hizo presente Julián Álvarez, quien arribó al país con una sonrisa y la claridad de siempre. El delantero del Atlético de Madrid destacó el valor del grupo y la conexión que existe dentro del plantel. “La dinámica, la buena cara y la alegría hacen que uno siempre quiera estar”, expresó, reflejando el espíritu que distingue a este equipo desde hace años.
Álvarez también se refirió a la frustración por la Finalissima que no fue, aunque dejó en claro el enfoque actual. “Nos hubiera gustado jugar, pero ahora hay que prepararnos de la mejor forma. Tenemos que poner el foco en nosotros”, aseguró. Sus palabras sintetizan la mentalidad de una selección que, lejos de relajarse tras los éxitos, mantiene la ambición intacta.
Reconocimiento
Además, el delantero dejó una reflexión que resuena en todo el grupo: el Mundial 2026 podría marcar el cierre del ciclo para varios referentes. Sin nombres propios, el mensaje fue claro: reconocimiento y gratitud para quienes construyeron esta era dorada. “Ojalá que disfruten por todo lo que le dieron al país”, dijo el delantero del Atlético de Madrid.
La Selección Argentina se prepara, entonces, para algo más que dos amistosos. Se trata de los últimos ensayos antes de la lista definitiva, del cierre de un proceso y del inicio de otro. Entre la experiencia de los consagrados y la ilusión de los que buscan su lugar, Scaloni deberá tomar decisiones que definirán el futuro inmediato del equipo.
Mientras tanto, el hincha se prepara para acompañar. Porque más allá de los nombres y las listas, hay algo que permanece inalterable: el vínculo entre la selección y su gente. Y en esa conexión, cada partido en casa se vive como una fiesta… o como una despedida.