El escenario de los alquileres sigue siendo un tema de conversación en cada casa. Hoy por hoy, las reglas del juego dependen exclusivamente de la fecha en la que las partes firmaron el acuerdo. Por eso, actualmente existen tres tipos de contratos en paralelo. 

Saber en qué categoría entra tu caso es fundamental para tener en claro tus derechos como inquilino y entender cómo se actualiza tu cuota.

Qué contratos de alquileres rigen hoy

En la actualidad, el mercado inmobiliario convive con tres esquemas diferentes:

Firmas hasta el 17 de octubre de 2023: Mantienen los ajustes anuales calculados por el Índice de Contratos de Locación (ICL). Para este grupo, marzo no trajo aumentos.Acuerdos entre el 18 de octubre y el 29 de diciembre de 2023: Se rigen por la actualización semestral con el índice Casa Propia. Quienes entraron en esta tanda recién verán un salto en su cuota en abril de 2026.Pactos a partir del 29 de diciembre de 2023: Desde la derogación de la ley, operan bajo la libertad contractual.

Derechos y el escenario de las renovaciones

Los inquilinos que ingresan al mercado bajo las normativas actuales tienen el derecho y la posibilidad de acordar libremente junto al propietario las condiciones del alquiler. 

Esto significa que definen de mutuo acuerdo cuánto durará la estadía, cada cuánto tiempo se actualizará el precio y qué indicador usarán para calcular esos aumentos.

En la gran mayoría de los casos, optaron por actualizaciones cada tres o cuatro meses basadas en la inflación (IPC). También pueden elegir el ICL con ajustes trimestrales, ya sin la obligación legal de que sea anual.

Justo en este mes de marzo finalizaron muchos acuerdos de tres años que arrancaron en 2023 bajo la antigua legislación. Quienes decidieron renovar o buscar un nuevo lugar, se encontraron con un mercado distinto: ahora la tendencia marca que los dueños piden firmas por dos años, en pesos y con ajustes atados a la inflación.

Transitar el mundo inmobiliario en este 2026 exige estar informado. Los inquilinos pasaron a un esquema de negociación directa con los propietarios, lo cual brinda flexibilidad para armar convenios a medida, pero también demanda prestar muchísima atención a los índices y plazos que eligieron al inicio para proteger la economía familiar durante la vigencia del trato.