Los acróbatas de la provincia china de Shenyang llegaron a Tucumán en septiembre de 1985 y ofrecieron un show de piruetas, saltos gimnásticos y acrobacias con bicicletas en el club Caja Popular.
Eran 20 varones y 15 mujeres oriundos de esa “provincia norteña” donde se habla “un dialecto parecido al mandarín”, según explicó en perfecto castellano Yang, el intérprete del director Weng Zhen Ma, ex acróbata de 57 años, “artista del pueblo”, investigador y recreador de este arte dos veces milenario. Así se lo retrató en la nota de LA GACETA del 15 de septiembre.
“En China hay más de 130 grupos de acróbatas como éste, pero éste es de los más grandes y mejores”, dijo. Añadió que “no hay una escuela especial, pero cada grupo tiene un maestro. Los artistas se seleccionan entre miles y miles de escolares. El aprendizaje comienza a los 7 y 8 años, pero en muchos casos, los nuevos acróbatas provienen de familias ya dedicadas a este arte”. Animado por música oriental, el show comenzaba con “La danza de los leones”, donde los varones imitaban con acrobacias y saltos gimnásticos espectaculares los movimientos del león, y se cerraba con la “Fantasía en bicicleta”, en la que de 10 a 14 chicas se subían a una bicicleta para conformar un abanico colorido como la cola de un pavo real.
Recuerdos fotográficos: 1952. Acróbatas alemanes en TucumánEn la entrevista, mientras el grupo “en traje de civil” sonreía para las fotos, Yang le dijo a la periodista de LA GACETA que con este show habían ganado la medalla de oro en el Festival Acrobático Internacional de París en enero de ese año.
El espectáculo tenía una acrobacia llamada “Juego sobre una tabla en movimiento”, equilibrios con enormes jarrones y tazones; juegos de diávolos con una cuerda; arriesgadas proezas sobre un “castillo de sillas” y varios números con bicicletas: “Giro de bicicleta con sombrilla” y “Bicicleta en plataforma”.