Bosnia e Italia se jugarán este martes un lugar en el Mundial 2026 en un partido de enorme tensión, pero en la previa apareció un mensaje que descolocó a muchos. El capitán bosnio, Edin Džeko, pidió que cuando suene el himno italiano el público se ponga de pie y aplauda, en una declaración que rápidamente tomó fuerza por su carga simbólica.

Lejos de tratarse de una frase casual, el delantero explicó que su pedido busca reconocer un gesto que Italia tuvo con Bosnia en un momento muy sensible de su historia. Según recordó, fue una de las primeras selecciones importantes en visitar al país después de la Guerra de los Balcanes, cuando Bosnia intentaba reinsertarse también en el plano deportivo internacional.

En ese marco, Džeko remarcó que “Italia fue la primera en venir a jugar aquí después de la guerra y estamos agradecidos por eso” y dejó en claro que el respeto debía imponerse aun en una jornada cargada de tensión. Al mismo tiempo, aclaró que dentro de la cancha será “una guerra”, aunque remarcó que, una vez terminado el partido, solo quedará el reconocimiento hacia el rival.

La frase del capitán fue interpretada como un gesto de memoria y de respeto institucional antes de uno de los partidos más importantes para ambas selecciones. Bosnia buscará dar el golpe y volver a meterse en un Mundial, mientras que Italia afrontará otra noche de presión después de no haber logrado clasificarse a las últimas dos Copas del Mundo.

Un partido caliente, pero con un mensaje de respeto

El cruce se jugará en el estadio Bilino Polje, en Zenica, y definirá una de las plazas disponibles rumbo a Estados Unidos, México y Canadá. En ese contexto, el pedido de Džeko buscó bajar un poco la temperatura de una previa marcada por la importancia del encuentro y recordar que, más allá de lo que esté en juego, también hay lugar para los gestos que atraviesan al fútbol y a la historia.