Tomás Albornoz volvió a demostrar por qué es una de las piezas más determinantes del Toulon en una noche cargada de tensión y dramatismo. El equipo francés venció 28-27 a Stormers en el Stade Mayol, en un duelo vibrante por los octavos de final de la Champions Cup, y aseguró su clasificación a los cuartos en un cierre para el infarto.

El apertura argentino fue protagonista directo del triunfo, no solo por su aporte en el marcador (sumó seis puntos), sino también por su influencia en el juego ofensivo. En el primer tiempo, asistió con un pase preciso a Gaël Dréan para un try que abrió el camino, mientras que en el complemento volvió a aparecer con otra habilitación, esta vez tras una combinación con el argentino Juan Ignacio Brex, que terminó en una nueva conquista para el local.

El partido, además, tuvo momentos de alta temperatura. En uno de los pasajes más tensos, Albornoz protagonizó un fuerte cruce con Sacha Feinberg-Mngomezulu, figura de los Springboks, quien lo golpeó tras un kick en una acción que solo fue sancionada con penal.

El desenlace estuvo a la altura de un duelo de eliminación directa. En los minutos finales, el propio Albornoz participó de un doble tackle junto a Ma'a Nonu que derivó en una infracción y le dio una última chance a Stormers. Sin embargo, el conjunto sudafricano no logró capitalizarla y el triunfo quedó en manos del equipo francés.

Con este resultado, Toulon se mete entre los ocho mejores del torneo de clubes más importante de Europa y confirma su crecimiento en la competencia. En ese camino, la figura de Albornoz empieza a consolidarse como una de las claves de un equipo que sueña en grande.