A pocas horas del regreso a la Argentina de Agostina Páez, la joven que estuvo dos meses retenida en Brasil acusada de injuria racial, un video de su padre volvió a encender la polémica y generó un fuerte rechazo en el país vecino.
La grabación, registrada en un bar de Santiago del Estero, muestra a Mariano Páez imitando el gesto racista por el que su hija fue denunciada en Río de Janeiro. En las imágenes se lo ve burlándose del episodio que derivó en el proceso judicial que enfrenta la joven.
El video se difundió a pocos días de que se conozca el fallo del juez a cargo de la causa en Brasil, quien le permitió a Agostina regresar a su ciudad tras pagar una fianza de U$S 20.000, bajo la condición de cumplir medidas cautelares. En ese contexto, la repercusión fue inmediata y provocó un fuerte malestar.
Una de las voces que se pronunció fue la abogada Flávia Oliveira, representante de las tres personas que denunciaron a la joven por racismo en la ciudad carioca. En declaraciones al medio Globo, cuestionó con dureza la actitud del padre.
“No les enseñó absolutamente nada”, afirmó. Y agregó: “De tal palo, tal astilla, o tal hija, tal padre. Y eso de que el fruto no cae lejos del árbol también me parece un dicho popular bastante apropiado para esa familia. Es desolador”.
La letrada profundizó su análisis al señalar el sentido de la ley penal. “Cuando existe una ley que tipifica un delito y establece un castigo, tiene como objetivo reparar el daño causado a la víctima, pero también un sentido pedagógico, de aprendizaje sobre cuán reprobable es determinada conducta para la sociedad”, explicó.
En esa línea, concluyó que el caso evidencia la falta de impacto de las sanciones. “Lo que demuestra esa familia es que ese episodio de racismo, castigo, prisión y todo lo que le pasó a ella, no les enseñó absolutamente nada. Es como si fuera un filtro que no detuvo nada. Y eso es desolador, porque gran parte de la aplicación de la ley penal también busca desalentar nuevos delitos o la reincidencia”, sostuvo.
El episodio fue replicado en distintos portales brasileños y en redes sociales de canales de noticias, donde numerosos usuarios manifestaron su indignación.
En el video, Mariano Páez aparece acompañado por su pareja y otras personas. Además de repetir el gesto, se lo escucha hacer declaraciones sobre el financiamiento de la fianza de su hija. “Asco. Yo al Estado le tengo asco, yo no vivo de la política. Soy empresario, millonario y usurero. Y narco… narco, privado”, dice en la secuencia, donde también afirma haber aportado U$S 18.000.
Consultado sobre la autenticidad del material, el hombre sostuvo que se trata de un video manipulado. “Me lo pasaron esta mañana, no puedo entender la maldad y el odio de la gente. Se comunicaron conmigo y me pidieron $5 millones para que no se difunda. Le dije que ‘no, hacé lo que quieras’. Tengo los mensajes”, aseguró.
Por su parte, su pareja, Stefany Budan, salió a defenderlo a través de redes sociales. “Mi pareja estaba bajo los efectos del alcohol, en un estado evidente de ebriedad. En esas condiciones, cualquier manifestación carece de lucidez, de control y de seriedad. El alcohol altera el juicio, distorsiona la percepción y elimina los filtros”, afirmó. La mujer había denunciado previamente a Páez por violencia de género.
En medio de la polémica, Agostina también se expresó públicamente para tomar distancia de lo ocurrido. “Siento la necesidad de aclarar algunas cosas. No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando. Yo estuve en mi casa, acompañada por amigos”, escribió.
Y agregó: “No puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos. Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente”.
El caso vuelve a tensar el clima en Brasil, justo cuando la Justicia de Río de Janeiro se prepara para definir la situación de la joven, en un proceso que mantuvo en vilo a ambos países.