Contra todos los pronósticos médicos, Agustín Marchesín protagonizó una recuperación exprés y volverá a defender el arco de Boca este sábado frente a Independiente, en La Bombonera. El experimentado arquero de 38 años había sufrido un desgarro grado III en el aductor derecho, una lesión que, en principio, lo dejaba al borde de perderse incluso el Superclásico ante River.

Sin embargo, su evolución fue más rápida de lo esperado. El miércoles pasado, durante la estadía del plantel en Chile, Marchesín se entrenó a la par de sus compañeros y respondió de manera positiva a las exigencias físicas, lo que terminó de convencer al cuerpo técnico.

En ese contexto, Claudio Úbeda decidió incluirlo como titular no solo por haber recibido el alta médica, sino también por su jerarquía y experiencia. El entrenador planea presentar una formación mayoritariamente alternativa frente a Independiente, con el objetivo de administrar cargas en una semana decisiva.

Es que Boca afrontará el martes su debut en la Copa Libertadores frente a Barcelona de Ecuador, y apenas cinco días después disputará el Superclásico ante River. Por eso, la rotación aparece como una necesidad estratégica.

Marchesín encabezará un equipo que, en principio, formaría con Barinaga, Figal, Pellegrino y Braida en la defensa. Más allá de los nombres, su presencia aporta liderazgo y seguridad en un contexto en el que varios futbolistas buscarán sumar minutos y ritmo competitivo.

Su regreso anticipado no solo sorprende desde lo médico, sino que también representa una pieza clave en la planificación de Úbeda para sostener la competitividad del equipo en un tramo cargado del calendario.