La situación de Enzo Fernández en el Chelsea sumó un nuevo capítulo de tensión. A pesar de haber pedido disculpas públicas, el mediocampista no será tenido en cuenta para el duelo ante el Manchester City, ya que deberá cumplir una sanción disciplinaria impuesta por el entrenador Liam Rosenior.

Fernández ya había cumplido la primera fecha de suspensión en la goleada 7-0 frente a Port Vale por la FA Cup, pero la sanción se extiende a un segundo partido, lo que lo deja afuera de uno de los encuentros más exigentes del calendario en la Premier League.

El conflicto se originó tras una serie de entrevistas en las que el argentino puso en duda su continuidad en el club de cara a la próxima temporada. En ese contexto, expresó además su deseo personal y familiar de vivir en Madrid, declaraciones que no cayeron bien dentro de la institución, especialmente en medio de un momento deportivo delicado.

Frente a esta situación, Rosenior optó por sostener la sanción como una señal clara. Si bien aceptó las disculpas del jugador, dejó en claro que la medida responde a una cuestión de principios. “La gente comete errores y no se puede pasar por alto el castigo”, explicó el entrenador.

Desde el entorno del futbolista, en cambio, hubo disconformidad. Su representante consideró la sanción como “injusta” y sin fundamentos sólidos.

Más allá del cortocircuito, en las últimas horas se registraron gestos de acercamiento entre ambas partes. Según trascendió, el vínculo se recompuso y Fernández tendría ahora la intención de continuar en el club, dejando atrás el episodio y enfocándose en recuperar su lugar dentro del equipo.