La agresión a María Teresa Miranda es el tercer caso que movilizó a los tucumanos por el nivel de violencia que tuvo y que, como ocurrió con los otros, generará una polémica procesal. El primero de ellos se registró en Tafí del Valle, cuando la madre de Patricio Ledezma denunció haber sido atacada por una patota a la salida del boliche La Cañada. Por ese hecho fueron procesados, detenidos y luego liberados Santiago Bagnes y César Máximo Carreras. La causa sigue tramitándose y el fiscal Gerardo Salas espera resultados de pericias clave para terminar de definir el proceso.
La suerte procesal de los tres imputados por lo sucedido fue diferente. En el caso de los jóvenes, primero se les dictó la prisión preventiva, pero a uno de ellos se lo dejó en libertad por orden de un juez de impugnación. Carreras, en cambio, abandonó la cárcel por pedido de sus defensores. El otro hecho se registró el 11 de marzo, cuando el diputado nacional Federico Pelli fue agredido de un cabezazo por Marcelo Segura. A “Pichón” se le dictó la misma medida cautelar por cuatro meses, pero en los últimos días se le permitió que la cumpliera bajo la modalidad de arresto domiciliario.
La pena
El Código Penal establece que se configura el delito de lesiones graves cuando se pone en peligro la vida de la víctima, se produce una debilitación permanente de la salud, se causa una incapacidad para trabajar por más de un mes o se genera una deformación permanente en el rostro. Contempla una pena de entre uno y seis años. Al acusado se le puede dictar la prisión preventiva, pero sólo si hay peligro de que se fugue o que entorpezca la investigación.
Se agrava la situación de las acusadas del ataque en UniversitarioTodo parece indicar que el fiscal Mariano Fernández acusará de ese delito a Florencia y a Carolina Ortiz y a Elena Soria, pero no trascendió si pedirá que sean detenidas. Patricio Fresia, representante legal de la víctima, indicó que sí solicitará la prisión preventiva, aunque su planteo no es determinante.