La muerte de Luis Brandoni a los 86 años provocó una profunda conmoción en el mundo del espectáculo argentino. Entre las despedidas más sentidas estuvo la de Guillermo Francella, quien no ocultó su dolor por la partida de quien definió como un amigo entrañable y un referente clave en su vida.

Desde las primeras horas tras conocerse la noticia, el actor se mostró visiblemente afectado. En diálogo con Georgina Barbarossa en el programa A La Barbarossa, expresó: “Se nos fue el querido Beto, nuestro gran amigo. Para mí ha sido un referente y alguien con quien después generé una amistad hermosa”.

Francella contó que siguió de cerca la evolución de la salud de Brandoni en los últimos días. “Estuve hablando siempre con Carlos Rottemberg y con Saula, su señora, para saber el estado. Sabía que desde ayer ya había una involución en su salud y que se esperaba el desenlace”, relató.

Aunque reconoció que el final era previsible, el impacto fue igualmente profundo. “Muy doloroso. Muy, muy doloroso. Un gran amigo, un emblema para mí”, insistió.

El vínculo entre ambos se había gestado muchos años atrás, cuando Francella aún era estudiante. “Iba al colegio secundario y con un amigo lo iba a ver al teatro y lo esperaba a la salida. A mí me había marcado”, recordó. Con el tiempo, esa admiración se transformó en una relación cercana y también en una sociedad artística. “Cuando pude trabajar con él por primera vez, fue un placer”, señaló.

Compartieron proyectos que quedaron en la memoria del público, como “Durmiendo con mi jefe”, “El hombre de tu vida” y la película Mi obra maestra. Sin embargo, Francella remarcó que el lazo más fuerte fue el personal. “Por sobre todas las cosas fuimos amigos, muy amigos. Lo quise mucho y estoy, más allá de que uno intuía este desenlace, deshecho”, expresó.

En su recuerdo, también destacó una de las facetas más marcadas de Brandoni: su compromiso con la realidad del país. “Él siempre hablaba de que quería que el país esté bien. Estaba tan comprometido. Era su prioridad”, afirmó. Y evocó con afecto una postal cotidiana: “El chupete para dormir de él era la discusión política. Estábamos en el motorhome y todo el día con el diario. ‘¿Qué me contás de esto, Guillermo?’, me decía”.

Con el correr de las horas, Francella se acercó a la Legislatura porteña para darle el último adiós. Allí volvió a subrayar la influencia que tuvo el actor en su carrera. “Fue mucho en mi vida, desde mi adolescencia. Fue mi referente. El actor que más me movilizaba verlo interpretar era él, el más verosímil de todos”, sostuvo.

Al repasar su trayectoria, mencionó varias de sus obras teatrales más emblemáticas, como “Posdata: tu gato ha muerto”, “Chúmbale”, “Convivencia”, “La gotita” y “Stéfano”, y fue contundente al hablar de su impacto: “Desde lo interpretativo, no hubo otro que me haya generado lo que él. Tal vez en el mundo hubo otros, pero acá, sin dudas, fue el primero. Quedamos todos atrás de él”.

Más allá de la admiración artística, también puso en palabras la intimidad del vínculo. “Ha sido mi fuente de consulta, yo también he sido la de él. No hubo un solo estreno que no me haya acompañado, como yo los de él. Nos hablábamos mucho”, contó.

Finalmente, compartió uno de los últimos recuerdos juntos. “El último estreno que me vino a ver fue en Playa de lobos. Vino con su nietita. Y hablé por teléfono hace poco con él, nos encontramos en el bar de la esquina de su casa. En ese momento estaba bien, pero ese golpe adelantó algo muy doloroso para todos”.