Manzano Amargo ofrece experiencias auténticas, desde el pie cordillerano. En este destino los valles y cumbres parecen cinematográficos bajo noches llenas de estrellas brillantes. El camino exige manejar prudentemente por la presencia constante arrieril trasladando sus animales hacia zonas veraneras. En el norte de Neuquén queda esta pequeña localidad cordillerana a la que se accede principalmente por la ruta provincial N° 54.
Argentina suma otro destino premiado: la ONU eligió a un pueblo como una de las mejores villas turísticas del mundoLa cultura regional reside en la trashumancia, actividad que viajeros observan mientras transitan la vía 54 de ripio. Malvina Antiñir, presidenta del fomento, resalta importancia sobre respetar el paso animal por el camino. Este rincón carece de contaminación lumínica, permitiendo un firmamento reluciente con intensidad nocturna. Quienes visitan el lugar encuentran servicios básicos como conectividad wifi o cabañas frente al río Neuquén.
Las cascadas que vale la pena conocer de Manzano Amargo
Cascada La Fragua
Aquel salto hídrico con cuarenta metros constituye el atractivo más célebre, ubicado a escasos kilómetros del casco urbano. El arroyo homónimo nutre la caída tras nacer en surgientes boscosas dentro de Llao Llao. Recientemente, el sitio incorporó un parador gastronómico provisto de sanitarios y miradores peatonales.
Cascada Escondida
Siguiendo el acceso empinado, aparece una pequeña vertiente rodeada por ñires achaparrados. La caída se sitúa cerca de La Fragua, ofreciendo otra perspectiva distinta del entorno montañoso. Fauna local tipo zorros o liebres suele merodear entre bardas circundantes.
Cascada Las Tapaderas
Llegar hasta este tesoro oculto demanda caminata de casi tres horas partiendo desde la villa. El sendero asciende hacia Quebrada Honda, justo en la bifurcación para Laguna Navarrete. Los turistas recorren cinco kilómetros con geografía compleja buscando apreciar la secreta descarga de agua. Debido a la dificultad del terreno, se sugiere buscar asesoramiento de baqueanos locales evitando extravíos.
Cascada Pichi Ñire
Situada al este, esta caída pequeña exige un trekking extenso entre paisajes de crianceros trashumantes. El fotógrafo Brian Muñoz resalta que desde el punto elevado se observan panorámicas increíbles. Cerca del salto se halla el cementerio primigenio regional, otorgando valor histórico al trayecto. La vista permite contemplar Los Bolillos y la silueta del volcán Domuyo de fondo.