El Gobierno prepara un despliegue de fuerza política para el próximo miércoles. Bajo la atenta mirada de Javier Milei, quien confirmó su presencia en el palco, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindará su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados. 

La jornada no será solo un trámite administrativo, ya que el oficialismo buscará transformar la sesión en un gesto de autoridad, mientras la oposición se alista para una virtual interpelación sobre el patrimonio del funcionario.

La hoja de ruta parlamentaria

La estructura del debate, acordada entre Martín Menem e Ignacio Devitt (Relaciones Parlamentarias), prevé una sesión maratónica de al menos seis horas. Adorni abrirá con una exposición general y luego enfrentará tres rondas de preguntas opositoras, intercaladas con bloques de 20 minutos para sus respuestas.

El esquema irá de menor a mayor peso político. Abrirá la izquierda y bloques minoritarios; seguirá el bloque de Innovación Federal y el Pro, para cerrar con el plato fuerte: el cruce con Unión por la Patria. El cierre quedará en manos de La Libertad Avanza para garantizar la "última palabra" oficialista.

Estrategia de "Guerra"

En los pasillos de Balcarce 50 no ocultan la táctica, que será responder al choque con más choque. Ante la ofensiva opositora por las causas judiciales sobre presunto enriquecimiento ilícito, los libertarios planean contraatacar exponiendo inconsistencias patrimoniales de dirigentes históricos. 

"Vamos a ir a la guerra", advirtieron desde la bancada oficialista, en una sesión que incluso aliados como Cristian Ritondo (Pro) miran con recelo, y varios temen que el Congreso se convierta en un "show" que degrade la imagen política ante la sociedad.