Milei blindó a Adorni ante el resto de su gabinete

  • Javier Milei respaldó hoy a Manuel Adorni ante el Gabinete en Casa Rosada, buscando frenar rumores de renuncia por una investigación judicial sobre presunto enriquecimiento ilícito.
  • El apoyo surge ante críticas de Patricia Bullrich y pedidos de informes en el Congreso. El mandatario calificó las denuncias como una operación mediática contra su funcionario.
  • Pese al blindaje, la presión legislativa y las internas exponen grietas oficialistas que podrían desgastar la gestión y la agenda de reformas del Gobierno nacional a futuro.

RESPALDO. El Presidente le puso el pecho a la situación de Adorni. RESPALDO. El Presidente le puso el pecho a la situación de Adorni.
Hace 16 Hs

El clima en el Salón de los Científicos de la Casa Rosada era de una tensión eléctrica, apenas disimulada por el protocolo de la investidura. El presidente Javier Milei ingresó a la reunión de Gabinete con un gesto que sus colaboradores ya identifican como de confrontación total hacia afuera y blindaje absoluto hacia adentro. Fue un encuentro de dos horas y media donde el eje no fueron los indicadores económicos ni la reforma política, sino la supervivencia política de Manuel Adorni. El jefe de Gabinete, asediado por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y por un creciente malestar entre sus propios pares, recibió del mandatario un respaldo que buscó clausurar, al menos por ahora, las filtraciones y las especulaciones de pasillo sobre su salida.

La escena fue descripta por testigos como un despliegue de autoridad presidencial. Milei abrió la sesión con un panorama general sobre el rumbo del Gobierno, pero rápidamente giró hacia lo que todos en la mesa esperaban. Dio un “fuerte respaldo” a su ministro coordinador, el hombre que pasó de ser el vocero de sus ideas a convertirse en el centro de un escándalo patrimonial que el oficialismo no logra domar. Para el Presidente, la situación de Adorni no es un problema de transparencia, sino una “operación” de los medios de comunicación y de los sectores que añoran la pauta oficial. Esa fue la línea que luego reforzó en sus redes sociales, donde se dedicó a repostear mensajes de sus seguidores contra el periodismo, acusándolo de querer forzar una renuncia que, según el entorno presidencial, no está en los planes de nadie.

Sin embargo, detrás de la foto de unidad, las fisuras son profundas. El malestar no es solo una invención externa. Voces dentro del propio esquema oficialista se preguntan en reserva cómo sostener una defensa pública cuando el funcionario involucrado ha evitado sistemáticamente explicar el origen de sus bienes, los viajes y las compras de propiedades que hoy están bajo la lupa de la Justicia. La crítica más feroz y pública vino de la senadora Patricia Bullrich, quien no anduvo con rodeos al exigir que Adorni presente su declaración jurada “de inmediato”. Para Bullrich, la demora en las explicaciones patrimoniales está “empantanando” la gestión, impidiendo que el Gobierno pueda imponer su propia agenda de logros frente a una opinión pública que solo consume las novedades de los tribunales.

En la reunión de este viernes, el Presidente delegó la conducción del encuentro en el propio Adorni tras los primeros treinta minutos de arenga. Fue un gesto simbólico: dejar al investigado al mando de quienes lo cuestionan por lo bajo. Adorni, lejos de mostrarse debilitado, optó por la huida hacia adelante. Agradeció el acompañamiento que recibió días atrás en el Congreso y se lanzó a exponer el plan de gestión proyectado para 2026-2027. La estrategia oficial es clara: mostrar un funcionario hiperactivo, enfocado en el largo plazo y con el poder de firma intacto. De hecho, se anunció que el jefe de Gabinete avanzará con una reestructuración presupuestaria urgente, dado que el Presupuesto 2026 ha quedado virtualmente pulverizado por una inflación que en solo tres meses casi alcanza la meta anual prevista.

La jornada de Adorni había comenzado temprano en Zárate, en una inauguración de una planta automotriz junto a Karina Milei, su principal aliada en el entorno de hierro del Presidente. Esa imagen de cercanía con “El Jefe” es el escudo más sólido que posee el funcionario. A su regreso a Buenos Aires, protagonizó una tensa conferencia de prensa junto a los ministros Luis Caputo y Alejandra Monteoliva, donde el silencio sobre su situación judicial fue la regla de oro. El mensaje que se quiso instalar es el de un Gobierno que no se detiene ante el “ruido” mediático o judicial.

Presión legislativa

No obstante, la presión legislativa no cede. Mientras en la Casa Rosada se hablaba de retiros voluntarios en organismos públicos y de la revisión de la participación argentina en foros internacionales, en la Cámara de Diputados la oposición ya fijó una sesión especial para el jueves 14 de mayo. El objetivo es tratar cuatro pedidos de informes que exigen que Adorni rinda cuentas sobre su patrimonio. Es un frente que el oficialismo intentará contener a través de Martín Menem, también presente en la reunión de Gabinete, pero que amenaza con prolongar el desgaste.

El hermetismo sobre lo que Bullrich y Adorni se dijeron cara a cara durante el encuentro es total. La senadora sostiene que ella no se calla nada en las reuniones de Gabinete, y Adorni intentó bajarle el tono a la disputa tratándola de “fenómena”, aunque admitió que la oportunidad de sus críticas era discutible. El Presidente, mientras tanto, sigue apostando al todo o nada. Para Milei, soltarle la mano a su jefe de Gabinete en este momento sería concederle una victoria a quienes él denomina sus enemigos. Por eso, el respaldo fue total, seco y desafiante, aunque la realidad de las cifras y los expedientes siga golpeando la puerta de un Gobierno que empieza a sentir el peso de sus propias contradicciones internas.

Comentarios