Ganar un programa como La Voz Argentina suele asociarse con éxito inmediato y estabilidad. Sin embargo, la historia de Nicolás Behringer muestra un camino distinto, más cercano a la realidad cotidiana, donde la fama convive con decisiones difíciles y preocupaciones concretas.

El joven de 29 años, que se consagró campeón en 2025 dentro del equipo de Luck Ra, obtuvo premios que incluyeron $70 millones, un contrato con Universal Music Group y un auto 0 km. Sin embargo, su presente dista de una vida de lujo.

El primer desafío fue su salud. El propio Behringer contó que decidió vender el auto ganado para afrontar una amigdalectomía y una septoplastía, dos intervenciones necesarias para mejorar su calidad de vida y su rendimiento vocal, publicó Big Bang News. “Se me va a hacer un orificio en el tímpano, a ponerse un diábolo que es como un embudo para que mi oído pueda limpiar todo lo que tiene adentro hace tantos años y se me van a extirpar las amígdalas. Esto me va a tener frenado unos dos meses más”, explicó.

La cirugía se realizó el 3 de febrero y el cantante compartió todo el proceso con sus más de 300.000 seguidores en redes sociales. Incluso desde la camilla, con yeso en la nariz y en plena recuperación, llevó tranquilidad: “Salió todo bien, familia. No se preocupen”.

Pero mientras avanza su recuperación, surgió otra preocupación: la vivienda. Con el contrato de alquiler próximo a vencer, Behringer recurrió nuevamente a sus redes para pedir ayuda. “Familia! Pronto se termina mi contrato de alquiler. Si alguien conoce por Capital alguna casa, idealmente dueño directo, me serviría el contacto. Los quiero”, escribió.

El cantante vive junto a su hermana menor, a quien cuida tras la muerte de su padre, una responsabilidad que atraviesa su vida personal y profesional desde antes de su paso por la televisión.

Lejos quedaron, al menos por ahora, las presentaciones a la gorra en la vía pública. Actualmente, su actividad se reparte entre shows íntimos y eventos privados, mientras proyecta la grabación de dos discos que debieron postergarse a raíz de su operación.

En medio de este presente, también hubo lugar para el agradecimiento. Tras compartir imágenes del antes y después de la intervención, Behringer destacó el acompañamiento recibido: “No saben la fuerza que me da leerlos, los amo. Gracias por tanto amor, voy a ser fuerte”.