El Ministerio de Capital Humano, a través de la Subsecretaría de Políticas Universitarias, envió una intimación a los rectores de las universidades nacionales para que aseguren el dictado de clases pese al paro docente. La medida exigió la presentación de un "plan de contingencia" para evitar que los alumnos pierdan la regularidad.
La respuesta de la Universidad de Buenos Aires (UBA) no se hizo esperar. El vicerrector Emiliano Yacobitti acusó al Ejecutivo de "desfinanciar" el sistema y calificó la intimación como una "provocación".
Desde la cartera que conduce Sandra Pettovello, manifestaron una "extrema preocupación" por la suspensión de actividades. En el comunicado oficial, el Gobierno solicitó que se informe qué medidas se tomarán para proteger el derecho de los estudiantes que son "víctimas de los paros", al sugerir el uso de herramientas virtuales o reprogramaciones.
Según el Ejecutivo, el sostenimiento financiero de las universidades está condicionado a que el sistema sea operativo.
Por su parte, Yacobitti cruzó al Gobierno al señalar que la falta de educación hoy es producto de una "política ilegal" que incumple la Ley de Financiamiento Universitario. "La garantía del derecho a enseñar y aprender requiere financiamiento, tal como establece la ley sancionada y ratificada por la Justicia", afirmó el vicerrector.
El conflicto escaló en la previa de una nueva Marcha Federal Universitaria. Mientras el gremio docente mantiene el cese de actividades, la comunidad académica se prepara para movilizarse a Plaza de Mayo el próximo 12 de mayo en reclamo de mejoras salariales y presupuesto.