En los salones de la Legislatura de Tucumán, donde habitualmente se discuten leyes, presupuestos y políticas públicas, esta vez el centro de la escena fue el tapir, un habitante antiguo de la selva tucumana.

Allí se desarrolló la jornada “Nuevo Paradigma del Derecho Animal: Protección de la Fauna Nativa-Tapir”, impulsada por la presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Adriana Najar. El encuentro propuso abrir una discusión cada vez más presente en ámbitos académicos, judiciales y políticos: dejar atrás la vieja mirada que consideraba a los animales como cosas, para empezar a reconocerlos como seres sintientes y sujetos de derecho.

En ese marco, el tapir apareció como símbolo perfecto de ese cambio de época.

No sólo por tratarse de una especie vulnerable y amenazada, sino también por el valor ecológico que tiene en los montes del norte argentino. Especialistas lo describen como un verdadero “arquitecto del paisaje”, ya que dispersa semillas, abre senderos naturales y favorece la regeneración del bosque.

Una especie emblemática

Durante la jornada, Najar destacó que el nuevo paradigma también se expresa en una iniciativa concreta, la de avanzar con la declaración del tapir como “Monumento Natural de Tucumán”.

La profesora remarcó además el trabajo que realizan profesionales e instituciones para reinsertar a la especie en las yungas provinciales.

El gigante silencioso de la yunga: por qué al tapir, que es clave para Tucumán, buscan devolverlo al cerro

Según detalló, actualmente existen nueve ejemplares bajo cuidado y al menos cinco se encontrarían próximos a futuras etapas de liberación.

La declaración como “Monumento Natural” implicaría otorgarle una categoría especial de protección legal, además de consolidar políticas públicas vinculadas a su conservación.

El plan a futuro

Uno de los principales expositores fue Juan Pablo Juliá, director del Proyecto Tapir en Tucumán y referente de la Reserva Experimental Horco Molle, quien explicó que la reintroducción de la especie requiere un trabajo sostenido y multidisciplinario.

Iniciativa en Tucumán: proponen declarar al tapir monumento natural provincial

Según señaló, la intención es liberar las primeras parejas durante el próximo año y continuar luego, durante aproximadamente una década, con nuevas liberaciones de ejemplares provenientes tanto de cautiverio como de poblaciones silvestres de provincias vecinas.

El desafío no es menor ya que supone estudios sanitarios, monitoreo satelital, evaluación de hábitat, prevención de caza furtiva y trabajo comunitario para garantizar la convivencia con la fauna silvestre.

Directo a los libros

La creciente visibilidad del tapir no se limita al plano político o científico. También llegó al mundo editorial. En 2024 se presentó “Tapir en apuros”, primer título de la Colección Yungas, impulsada por la editorial de la Universidad Nacional de Tucumán junto con la Reserva Experimental Horco Molle.

El libro narra la historia de Sami, una cría de tapir rescatada en Jujuy, y fue pensado para acercar a chicos y chicas al conocimiento de la fauna local mediante la literatura.

La historia de la tapir Sami se convirtió en un cuento

Sus autoras, Natalia Dávalos y Estela Porta, plantearon la necesidad de contar historias sobre animales propios del territorio para fortalecer la conciencia ambiental desde edades tempranas.

La colección ya presentó su segunda obra con la ranita marsupial como protagonista, y prevé próximos títulos dedicados a otras especies emblemáticas de la región, como la corzuela parda, el tucán, el ocelote y el mayuato.

De esta forma que el tapir haya llegado al recinto legislativo, a las aulas y a los libros infantiles muestra un cambio profundo en la mirada social, ya que mientras la política discute leyes y los niños leen historias sobre Sami, el animal encuentra el reconocimiento que no debió perder.