Maniobras con la compra y venta de vehículos y motos. Esquemas piramidales. Utilización de datos de tarjetas de terceros. Falsas promociones. Fingir ser un profesional. Confeccionar documentos. Y la lista no termina más. Dejando de lado las modalidades virtuales, no sólo aumentan los casos de estafas, sino que se multiplican las formas de engaño.

“El incremento de las estafas no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una ‘tormenta perfecta’ donde convergen factores económicos, tecnológicos y sociológicos. La crisis económica y la inflación en Argentina actúan como catalizadores y hay un aprovechamiento de ese escenario”, sostuvo el abogado penalista Ernesto García Biagosch.

“No hay estadísticas, pero estimo que la cantidad de este tipo de ilícitos puede estar al nivel o superar los casos de delitos contra la propiedad”, sostuvo el abogado Juan Herrero, que representa legalmente a las víctimas que fueron engañadas en la compra y venta de vehículos. “El caso de la concesionaria de Yerba Buena es un claro ejemplo de que hay organizaciones que se van perfeccionando. Este grupo ya había accedido a una probation por el mismo ilícito en Tucumán y, según tenemos entendido, están acusados de haber realizado la misma maniobra en Chaco”, agregó en una entrevista con LA GACETA.

Miguel Carabajal, jefe de la ex Brigada de Investigaciones, tiene un pensamiento que confirma los dichos del profesional. “Cada vez que hay una reunión de los responsables de los equipos de trabajo les digo lo mismo: no queda mucho tiempo para que Delitos Telemáticos tenga la misma cantidad de personal que la división de Robos y Hurtos”, indicó.

“El problema es que cada vez nos topamos con maniobras diferentes”, señaló una fuente judicial. “Por ejemplo, en las últimas semanas varios tucumanos recibieron un ofrecimiento para cobrar un subsidio por las inundaciones de La Madrid. Lamentablemente hubo varias víctimas que cayeron en el engaño”, añadió.

Acusan por estafa a miembros de una concesionaria de Yerba Buena

Las estafas piramidales, a pesar de los casos registrados en la provincia, siguen atrapando incautos. En los últimos días, un grupo de ahorristas está solicitando a otros damnificados que se presenten en la base de Delitos Telemáticos para denunciar a una firma. Sin embargo, el dueño de esa empresa presentó una contrademanda por calumnias e injurias al considerar que lo estaban difamando y dañando la imagen de su negocio.

Una realidad

“Las estafas están creciendo por una combinación de factores muy concretos. Primero, hay una crisis económica profunda que empuja a muchas personas a buscar ingresos rápidos u ‘oportunidades’, que en realidad son fraudes”, sostuvo el abogado Marcelo Cocianci. “Segundo, hay un cambio tecnológico: hoy estafar es mucho más fácil, más barato y con menor riesgo, porque se hace a través de redes sociales, billeteras virtuales y plataformas digitales que permiten ocultar la identidad o dificultan el rastreo”, agregó en una entrevista con LA GACETA.

Penas más duras o mayor tarea de prevención ante las estafas: se abre una polémica

“Las estafas crecieron mucho y forman parte de la realidad. Esto suele pasar porque casi todos usamos el celular para manejar dinero y hacer transferencias, pero realmente muy poca gente sabe cómo cuidarse”, sostuvo el penalista Javier Lobo Aragón (h). “Hay muchos modus operandi, pero principalmente se está dando muchísimo en nuestra provincia en concesionarias de automotores. Ofrecen vehículos nuevos o usados con entrega asegurada, presentando solamente el DNI, pagando un anticipo y completando con cuotas fijas. Al principio cumplen con lo prometido, pero luego los clientes descubren que fueron engañados”, comentó.

Patricio Char dio una opinión diferente a la de sus colegas. “En una Argentina golpeada por la crisis económica, donde empresas, comercios y hasta entidades financieras atraviesan enormes dificultades, no podemos confundir una estafa con un incumplimiento contractual. El derecho penal exige dolo y una maniobra fraudulenta concreta, no simplemente la imposibilidad de afrontar obligaciones económicas en un contexto crítico como el actual”, comentó.

La abogada Paula Morales Soria tiene otra visión de este fenómeno. “El crecimiento de las estafas en los últimos años no puede explicarse solo desde lo tecnológico o lo legal, sino también desde lo social. Vivimos en una época marcada por la inmediatez, la exposición constante y un modelo cada vez más consumista, donde muchas veces se instala la idea de que hay que tener lo que el otro muestra. Esa presión social, sumada a contextos de vulnerabilidad económica, genera en algunos casos una ruptura de límites, donde se termina justificando el hacer lo que sea para alcanzar ese estándar”, opinó.

Los casos de estafas que dieron que hablar en los últimos días en Tucumán

“En paralelo, la digitalización amplificó estas conductas. Hoy el delito encuentra canales más rápidos, anónimos y masivos. Las estafas digitales, la suplantación de identidad o los fraudes en operaciones son reflejo de una sociedad que también se transformó en su forma de vincularse y de consumir”, sostuvo Morales Soria. “En definitiva, las estafas hoy son también un síntoma de época: de cómo vivimos, de qué valoramos y de los límites que como sociedad estamos dispuestos a sostener”, concluyó.