El 1 de mayo tuve que viajar a ciudad de Nueva Esperanza de la provincia de Santiago del Estero y un tramo del camino se realiza por la ruta provincial 336, la cual está destrozada y es un gran peligro transitar por la misma; está poceada, sin banquinas, sin demarcación y tiene un gran tránsito de camiones. Le solicito por el bien de los que circulan por la misma que la repavimenten. Y si no lo hacen que le cambien el nombre a la ruta, en vez de 336 llámenla “ruta de la muerte”.
Arnaldo Grosvald