La decisión política de sostener a Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete es “total” por parte del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, según afirmaron fuentes del más alto nivel del Gobierno. El respaldo se mantiene a pesar de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y de los rumores sobre un eventual reemplazo.
Sin embargo, en paralelo a ese apoyo, en la cúpula del poder libertario crece la incomodidad en buena parte del Gabinete. Ministros y funcionarios reconocen que, desde hace casi dos meses, la agenda de gestión quedó relegada por la centralidad del caso. “Está invisibilizada ante lo que pasa con Manuel”, describió uno de ellos al diario La Nación.
El acompañamiento de los Milei a Adorni se expresó en reiteradas ocasiones. “Ellos están convencidos de que Manuel va a aclarar todo”, sostuvo una fuente oficial. “No lo van a entregar”, agregó en referencia al funcionario, investigado en los tribunales de Comodoro Py por el incremento de su patrimonio.
A casi 60 días del inicio de la polémica, distintas voces del oficialismo admiten en privado que la situación “está teniendo mucho costo para todos”. Pese al hermetismo público, reconocen que el tema no se plantea directamente ante el Presidente y su hermana. “Ellos creen que todo esto es una operación y que los números le van a cerrar, por eso no hay margen para otro escenario”, explicó un dirigente del espacio al mencionado medio.
Puertas adentro, una de las frases que más se repite en el entorno cercano es “hay que bancarlo a muerte”. No obstante, entre los ministros crece la preocupación por el impacto político. “La agenda está completamente tomada y no podemos salir de ahí”, admiten.
El último gesto de respaldo presidencial se produjo este martes, horas después de que el contratista Matías Tabar declarara en la causa. Milei compartió una reunión con Adorni, sentado a su lado, en un encuentro con miembros de la comunidad judía. Más temprano, ambos se habían reunido en la Casa Rosada, aunque no trascendieron detalles de la conversación.
Para este viernes se espera un nuevo gesto. Tras regresar de su viaje a Estados Unidos, Milei encabezaría los primeros minutos de la reunión de Gabinete. En el encuentro anterior, realizado un mes atrás, Adorni había pedido a los ministros un plan de recortes, que ahora deberían presentar.
En los distintos ministerios, el malestar también se vincula con la imposibilidad de mostrar avances de gestión. Varios funcionarios evitan dar entrevistas para no quedar atrapados en el “monotema”. Al menos dos consideran que el jefe de Gabinete debería dar un paso para descomprimir la situación.
“No hay oposición y nosotros nos autoinfligimos daños a diario”, evaluó con frustración un funcionario. Otro agregó: “No digo que Manuel sea culpable, pero esto no debería seguir siendo tema a esta altura”. Una tercera voz sostuvo que el desgaste podría haberse evitado con una reacción más temprana.
El punto de mayor tensión se registró el lunes, cuando se conoció la declaración de Tabar, quien afirmó que la refacción de la casa de Adorni en el country Indio Cua costó U$S 245.000 y que fue abonada en efectivo. Desde el entorno del funcionario lo niegan de plano, mientras en el Gabinete se preguntan “cuánto más puede haber” ante revelaciones que describen como “a cuentagotas”.
“Cada vez que pensamos que la espuma baja, vuelve a subir. Ya ni nos ilusionamos”, graficó otro integrante del oficialismo.
Dentro del espacio libertario, varios confiaban en que el caso se diluyera para retomar la agenda política, económica y legislativa, pero eso no ocurrió. En ese contexto, Adorni buscará retomar la iniciativa este viernes, cuando visite la planta de Mercedes Benz en La Matanza.
Hasta el lunes, en el Gobierno creían haber recuperado el control de la agenda tras la exposición de Adorni en el Congreso y la reanudación de sus conferencias de prensa. Sin embargo, el alivio duró poco: apenas dos horas después de esa presentación, el caso volvió a escalar con la declaración del contratista.