Martín Menem, titular de Diputados, durante una sesión.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, decidió confrontar públicamente la interna que sacude al núcleo duro de La Libertad Avanza. En medio de un fuego cruzado con el sector que lidera el asesor Santiago Caputo, Menem intentó bajar la tensión utilizando una metáfora futbolera: las diferencias se resuelven “en el vestuario” y no “a cielo abierto”.
El legislador alineado con Karina Milei desestimó las acusaciones que circularon en redes sociales, donde se le adjudicaba el manejo de cuentas falsas para atacar la gestión oficial.
Ante la narrativa impulsada por el entorno de Caputo y el influencer Daniel Parisini (“El Gordo Dan”), quienes sostuvieron que al Presidente “le están mintiendo”, Menem fue tajante. “No subestimen al Presidente. Si alguien pensara que yo le miento, no me hubiera dado la responsabilidad de conducir la Cámara”, afirmó.
Los dirigentes que responden al asesor presidencial denunciaron que Menem atacaba a funcionarios nacionales y a políticas públicas del gobierno a través de una cuenta falsa de X.
El conflicto, que escaló cuando el propio Javier Milei se hizo eco de las versiones en una entrevista, parece haber marcado un punto de inflexión en la relación entre los "propios".
Menem, aunque reconoció un error administrativo de un colaborador, negó cualquier operación política y subrayó que su lealtad al proyecto libertario sigue intacta pese a las fricciones del "equipo".























