Como en julio pasado en las peatonales tucumanas, en el Mundial de fútbol que empezará en junio, habrá perros robots. Con más precisión en México, en Monterrey, donde se jugarán cuatro partidos. En el estadio situado en el municipio de Guadalupe funcionará la División K9-X formada por los canes robóticos. Los animales artificiales tendrán tareas de prevención y disuasión, en apoyo a labores de vigilancia, atención y monitoreo dirigidas por humanos.
Los perros robot funcionan a través de una aplicación y un celular, que sirve como pantalla para ver la cámara de cada unidad, y un control parecido al de las consolas de videojuego, que se adhiere al teléfono.
Cada policía a cargo de un perro robot tuvo un entrenamiento. Con esta tecnología, la policía municipal busca detectar situaciones inusuales, lo cual permitirá a las fuerzas reaccionar más rápido y de forma segura ante potenciales riesgos.
El trasfondo: la violencia
La incorporación de sistemas robóticos responde a la necesidad de fortalecer la protección sin incrementar riesgos humanos. La división de canes en Guadalupe tuvo su origen en febrero tras un violento episodio en el que asesinaron a tres policías del estado de Nuevo León, una “zona caliente” en donde el crimen organizado lucha por imponer su propia ley. De acuerdo con el municipio, la inversión fue cercana a dos millones y medio de pesos mexicanos (U$S 145.200), destinada a potenciar las capacidades de intervención en eventos de gran escala.
El material resistente y la flexibilidad de los robots facilitan su desplazamiento en zonas de difícil acceso, lo que sería imprudente o riesgoso para una persona.