Gimnasia y Tiro de Salta es uno de los casos más llamativos de la zona B. El “Albo millonario” tuvo uno de los arranques más explosivos del torneo, ganó sus primeros tres partidos y lideró la tabla con comodidad durante las primeras fechas. Pero de ese equipo que parecía candidato a pelear arriba queda hoy muy poco, y este domingo lo encontrará como anfitrión de un San Martín que viene de golear al líder y que llega con el viento a favor.

El derrumbe tiene una explicación que arranca antes que los resultados. Fernando "Teté" Quiroz presentó su renuncia tras la derrota en el clásico salteño contra Central Norte por la séptima fecha, en un contexto de dos derrotas consecutivas y una alarmante merma del rendimiento. A partir de ese momento, el binomio conformado por Sergio Plaza y Adrián Cuadrado se hizo cargo de manera interina, hasta que llegó Juan Manuel Azconzábal como DT definitivo. “Colorado” no pudo revertir la tendencia: en su estreno Gimnasia y Tiro perdió 2 a 0 con Chacarita, y el bajón continuó con un empate frente a Güemes de Santiago del Estero, la derrota 2 a 1 con Tristán Suárez, la caída 2 a 3 contra Agropecuario en casa y el 1 a 0 de Atlético de Rafaela. Cinco partidos bajo la conducción de Azconzábal, sin una sola victoria.

La Copa Argentina tampoco le dio respiro. Vélez le ganó 2 a 0 en el estadio Ciudad de Caseros y lo eliminó en los 16avos de final. Aunque el equipo se plantó de igual a igual durante largos pasajes del encuentro e incluso Joaquín Papaleo le atajó un penal a Braian Romero, el resultado fue otro golpe sobre una racha que no encuentra fondo.

Números que preocupan

En 13 fechas suma apenas 12 puntos, producto de tres victorias, tres empates y siete derrotas, y su última victoria data de la tercera fecha, el 2 a 0 contra Almagro del 27 de febrero. Los números de local encienden una alarma particular: en el Gigante del Norte, Gimnasia y Tiro ganó apenas dos de sus siete presentaciones, frente a Colegiales y el “Tricolor” en las primeras fechas. Después cayó con Central Norte en el clásico salteño, perdió con Agropecuario y solo pudo rescatar empates frente a Temperley, San Martín de San Juan y Güemes.

De visitante, el panorama es aún peor: una sola victoria en cinco salidas, la de Patronato en la segunda fecha, seguida de cuatro derrotas consecutivas con Nueva Chicago, Chacarita, Tristán Suárez y Atlético Rafaela. Un equipo que no encuentra el rumbo ni en casa ni afuera.

Lo que tiene y lo que le falta

Hay que reconocerle algo al equipo de Azconzábal: no es un conjunto que se rompa ni que entregue los partidos. Contra Rafaela reaccionó rápido tras el gol en contra, cargó con decisión sobre el área rival y generó situaciones claras que no pudo concretar. El problema no es la actitud sino la efectividad: llega, genera, pero no convierte, y eso en el fútbol tiene un precio muy alto.

Para prestar atención

Las fortalezas del “Albo” son concretas: Papaleo es un arquero que convierte en difícil lo que parece sencillo, el bloque defensivo de Manuel Guanini y Adolfo Tallura es sólido cuando está ordenado, y el equipo tiene capacidad para salir rápido en transición con Nicolás Rinaldi habilitando a Juan Rocca y Nicolás Contín. Si San Martín llega ansioso y sin paciencia, Gimnasia puede aguantar y castigar. Pero sus debilidades son igual de claras: falta de gol, un medio campo predecible cuando Rinaldi no aparece, y una fragilidad notable en los tramos finales de los partidos, donde la falta de variantes de jerarquía desde el banco hace que el nivel caiga notoriamente. Para el “Santo”, la clave pasa por tener paciencia, mover la pelota con criterio y ser preciso cuando lleguen las chances, porque este “Albo” perdona poco en el arco pero concede bastante cuando se lo obliga a correr hacia atrás durante tiempo sostenido.

Lo que le espera al “Santo”

Para San Martín, el partido tiene un condimento que no puede ignorarse: jugar en Salta, en el Gigante del Norte, frente a un equipo que aunque está en crisis tiene un estadio que lo empuja y que en la Copa Argentina demostró capacidad para complicar a Vélez durante largos pasajes. El “Santo” llega con confianza y con la obligación de confirmar que ese rendimiento no fue un hecho aislado. Ganar el domingo lo consolidaría entre los candidatos reales de la zona y seguiría achicando la diferencia con los de arriba. Para Gimnasia y Tiro, en cambio, la urgencia es otra: llevan casi tres meses sin ganar en condición de local y recibir al “Santo” puede ser la oportunidad que necesitan para salir del pozo o el golpe que los hunda definitivamente.