Para bien o para mal, la mayoría de nuestros hábitos nocturnos son automáticos. Cepillarse los dientes, lavarse la cara o ponerse el pijama forman parte de un ritual que hacemos casi sin pensar. Sin embargo, existen costumbres arraigadas en el final del día que, lejos de ayudarnos a descansar, actúan en detrimento de nuestro organismo. Los cardiólogos advierten que un hábito muy común en los hogares podría estar debilitando la salud cardiovascular de forma silenciosa.
A menudo centramos la atención en la dieta y el ejercicio, olvidando el rol crucial que juega el descanso. "Durante el sueño, el cuerpo descansa y repara el sistema cardiovascular al disminuir la presión arterial, reducir las hormonas del estrés y la inflamación, y reparar los vasos sanguíneos", explicó Cheng-Han Chen, cardiólogo intervencionista a Parade Magazine. El especialista advirtió que la falta de un sueño de calidad incrementa notablemente los factores de riesgo como la hipertensión, la obesidad y la diabetes.
El peligro de la pantalla encendida
El principal enemigo en el dormitorio suele ser el televisor. Muchos eligen conciliar el sueño con la pantalla encendida, buscando un ruido de fondo, pero esto altera los mecanismos biológicos del descanso. "Dormir con la televisión encendida puede interferir tanto con conciliar el sueño como con mantenerlo", señaló Nadim Geloo, cardiólogo, quien agrega que este hábito contrarresta el poder reparador del descanso. Las pantallas LCD y LED emiten luz azul, la cual confunde a nuestro cerebro.
Al recibir este estímulo luminoso, el organismo detiene sus procesos naturales de relajación. "La luz azul de la televisión provoca alteraciones en el ritmo circadiano del cerebro", detalló Padma Shenoy, cardióloga. Por su parte, Geloo añadió que ante la luz azul "el cuerpo comienza a suprimir la melatonina", la hormona que induce el sueño, haciendo que el cerebro interprete erróneamente que todavía es de día. Además, el contenido elegido influye directamente: ver programas estresantes o noticieros eleva la adrenalina, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Tres pasos para proteger tu salud
Para revertir este impacto y cuidar el corazón, los expertos recomiendan adoptar una rutina nocturna saludable basada en tres pilares fundamentales. El primer paso consiste en establecer un horario regular para acostarse y levantarse, incluso durante los fines de semana. Según Geloo, la constancia ayuda a regular el reloj biológico interno, estabiliza la presión arterial y reduce la producción de las hormonas del estrés que debilitan el corazón a largo plazo.
El segundo paso implica crear un ritual de relajación completamente libre de pantallas al menos una hora antes de ir a dormir. "Apague la televisión al menos 60 minutos antes de dormir para que su ritmo circadiano se active y promueva un sueño más reparador", aconsejó Shenoy, sugiriendo alternativas como la meditación, la lectura de un libro o ejercicios de respiración profunda.
Finalmente, el tercer paso es evitar el consumo de alcohol antes de acostarse. Aunque suele considerarse un sedante, Chen recuerda que esta sustancia altera drásticamente las fases críticas del sueño profundo, impidiendo que el sistema cardiovascular se recupere adecuadamente.