Javier Milei encabezó este lunes una reunión de Gabinete en Casa Rosada luego de participar del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. Se realizó en una jornada atravesada por tensiones internas dentro del oficialismo y el respaldo político a Manuel Adorni, quien enfrenta causas judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y podría ser citado a indagatoria en las próximas horas.

El encuentro volvió a mostrar el apoyo del mandatario y de Karina Milei al jefe de Gabinete, en medio de los cuestionamientos públicos y las disputas internas que sacudían a La Libertad Avanza (LLA). En paralelo, la reunión buscó bajar la tensión entre el sector alineado con el asesor presidencial Santiago Caputo y el espacio que respondían el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Eduardo “Lule” Menem, ambos respaldados por la secretaria general de la Presidencia.

A ese escenario se sumó en los últimos días un nuevo foco de conflicto protagonizado por Patricia Bullrich y Adorni. La senadora reclamó públicamente que el funcionario presentara su declaración jurada y luego difundió anticipadamente la propia, en un gesto interpretado dentro del oficialismo como una presión política.

Pese a esas diferencias, Bullrich participó de la reunión de Gabinete, tal como había ocurrido en encuentros anteriores, aun cuando ya había dejado el Ministerio de Seguridad y actualmente ocupaba una banca en el Senado, según consignó la agencia NA.

Sin embargo, en las horas previas crecieron las versiones sobre un posible alejamiento de Bullrich de la mesa política más cercana al mandatario libertario, luego del malestar que generó en el entorno de los Milei que la ex ministra se diferenciara de la postura oficial de respaldo total a Adorni.

Milei arribó antes de las 10 a la Catedral Metropolitana acompañado por Karina Milei, Adorni y gran parte de su Gabinete. La ausencia más notoria en la llegada fue la de Bullrich, quien asistió más tarde por separado.

También participaron de la ceremonia el canciller Pablo Quirno; los ministros del Interior, Diego Santilli; de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Justicia, Juan Bautista Mahiques; de Defensa, Carlos Alberto Presti; de Salud, Mario Lugones; y de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Además estuvieron presentes el titular de Diputados, Martín Menem; el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; y la propia Bullrich. No hubo representantes de los partidos de la oposición, actualmente. 

Uno de los gestos políticos más comentados de la jornada fue el saludo afectuoso que Milei le brindó al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, a quien el año pasado había evitado saludar durante la misma ceremonia.

Durante el Tedeum, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció una homilía con fuertes referencias a la situación social, económica y política del país. Ante funcionarios nacionales y dirigentes políticos, llamó a reconstruir vínculos, promover acuerdos y abandonar la confrontación permanente, consignó el diario "Ámbito".

El mensaje estuvo atravesado por una defensa del diálogo y de la necesidad de recuperar el sentido de comunidad. Tomando un pasaje evangélico como metáfora de la realidad argentina, García Cuerva sostuvo que el país necesitaba sostener cuatro pilares: “el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza”.

Uno de los tramos más duros del discurso estuvo dirigido a la dirigencia política. “Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”, afirmó el arzobispo, tras destacar la capacidad de resiliencia de la sociedad argentina.

También cuestionó el clima de agresividad instalado en el debate público y apuntó contra los “haters” y la violencia en redes sociales. “Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato y a las calumnias”, expresó.

Sobre el final de la homilía, García Cuerva dejó una de las frases más resonantes de la jornada: “Argentina, levantate, vos podés”. Y pidió reconstruir la esperanza y el tejido social en medio de las dificultades económicas y políticas que atravesaba el país.

El mensaje concluyó con un llamado explícito a recuperar la unidad y priorizar a los sectores más vulnerables.