Juan Manuel Cerúndolo (56°) intentará extender su semana de ensueño en Roland Garros cuando se mida frente al italiano Matteo Berrettini (105°) por los octavos de final del segundo Grand Slam de la temporada. El tenista argentino, que consiguió clasificarse a la segunda semana de un torneo de esta envergadura por primera vez en su trayectoria profesional, saltará a la cancha principal este lunes a partir de las 8:20 de la mañana.

El físico, el gran obstáculo a vencer

El principal enemigo para el zurdo argentino de cara a este trascendental cruce sobre el polvo de ladrillo de París será el desgaste físico. Cerúndolo llega a esta instancia tras sellar una agónica clasificación ante el español Martín Landaluce (69°) por un marcador de 6-4, 6-7, 7-6, 6-7 y 7-6. Dicho encuentro significó una maratón extenuante que se estiró por cinco horas y 58 minutos de juego.

La acumulación de minutos en cancha se siente aún más considerando que, apenas unas horas antes, el menor de los Cerúndolo había dado el gran golpe de todo el torneo al eliminar al número 1 del Ranking ATP, Jannik Sinner. El impacto en el cuerpo fue total, algo que el propio jugador nacional reconoció sin filtros al finalizar su última batalla en la cancha: “No puedo más. Estoy destruido. Me quiero ir a dormir, no sé qué decir, se me apagó la batería”.

Choque de estilos y un historial por escribir

El cruce frente a Berrettini —quien viene de dejar en el camino al argentino Francisco Comesaña (114°)— promete un marcado contraste en la capital francesa. Mientras el jugador nacional fundamenta su juego en pasar muchas pelotas, fallar poco y estirar los puntos, el gigante italiano buscará imponer condiciones con agresividad mediante la potencia de su servicio y su derecha.

Con un historial nulo entre ambos en el circuito profesional, la previa se llena de incertidumbre.