El sector azucarero tucumano incorporó en los últimos años tecnologías que permitieron lograr un importante aumento en la producción de caña y de azúcar por unidad de superficie. Se espera que este proceso de incorporación de tecnologías continúe en el futuro, poniendo énfasis en aspectos que contribuyan a la sostenibilidad de la producción azucarera, reduciendo el impacto ambiental y favoreciendo una mejor calidad de vida para las poblaciones cercanas a las áreas productivas, afirmaron Juan Fernández de Ullivarri, Eugenio Quaia y Eduardo Romero, técnicos de la sección Agronomía de la Caña de azúcar de la Eeaoc.
Este cuerpo técnico esta trabajando en el Proyecto Independiente de Estudios Ambientales, en procura de que las producciones agrícolas no impacten en el medio ambiente circundante.
Indicaron que la quema de la caña de azúcar es uno de los aspectos a eliminar o evitar, ya que tiene consecuencias negativas para la comunidad y genera serios riesgos de que fuegos descontrolados afecten cañaverales vecinos, otros cultivos, la visibilidad en caminos y rutas, las líneas de energía eléctrica, entre otros problemas.
La erradicación de esta práctica es un paso ineludible que tiene que dar el sector azucarero, pero para esto es necesario el compromiso del sector productivo, la sociedad, el Gobierno y las instituciones de investigación. Además es necesaria la concientización de sectores productivos y de la sociedad para erradicar el uso del fuego para la eliminación de residuos.
Según los productores, el fuego también causa graves perjuicios como pérdidas de azúcar cuando la quema se asocia al estacionamiento poscosecha; esta situación se agrava si la caña sufrió los efectos de la helada. Además, el fuego elimina la posibilidad de que retorne al suelo una gran cantidad de nutrientes provenientes de la biomasa vegetal e impide el aprovechamiento energético-económico de los residuos de cosecha, aspecto que tiene cada vez más importancia. La cosecha sin quema (en verde) y el manejo del rastrojo constituyen un camino sin retorno para la actividad azucarera local.
Los técnicos de la Eeaoc explicaron que es necesario desarrollar paquetes tecnológicos que ofrezcan alternativas de manejo y contemplen las situaciones generadas por el tamaño de las explotaciones, las posibilidades de implementación de diferentes tecnologías y la diversidad agroecológica.
La Eeaoc, junto con la dirección de Medio Ambiente de la provincia y UCIT encararon una campaña de concientización para reducir la quema de cañaverales en la provincia. Esta campaña se realizó en el interior tucumano y tiene como objetivo difundir la ley que lo prohibe y los aspectos técnicos y las desventajas de la quema.
Para evitar la propagación del fuego, es necesario que el productor minimice el efecto de la quema. Para ello debe rastrear y mantener limpios los callejones; mantener limpias acequias y alambrados y; preparar cortafuegos. En caso de la cosecha semimecánica, no se debe quemar caña en pie (solo apilada), y solo debe quemarse lo que va inmediatamente al ingenio.