La reformulación del cobro de regalías de semillas autónomas, básicamente soja y trigo, se encuentra hasta el momento en plena "etapa de conocimiento y negociación", según indicaron fuentes involucradas en el tema. El hecho es que, si bien técnicos de las cuatro entidades del sector agropecuario y miembros de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) vienen trabajando desde hace años en el asunto, aún no se lograron avances significativos.

"Estamos en plena etapa de negociación; la posición de nuestra entidad es defender el uso propio, que no haya regalías extendidas y buscar un sistema que no sea burocrático", señaló Julio Currás, vicepresidente de Federación Agraria (FAA), en el sitio Infocampo.

"Hay que dejar bien clara la figura del pequeño y mediano productor para que estén exentas del pago", apuntó Currás. Y agregó: "en el marco de la Comisión de Enlace, habrá que ceder para llegar a un acuerdo definitivo". Este año se realizaron reuniones entre los actores involucrados en el tema, pero se suspendieron. Si bien no se pudo lograr un consenso general, lo que quedó claro es la intención de buscar algún mecanismo para que las empresas que se dedican al desarrollo de genética en soja y trigo puedan contar con fondos para consolidar la investigación y la generación de nuevos productos.

En este sentido, los modelos que se evaluaron son los de Brasil y de Paraguay. En el primer caso se cobra una regalía fija del 2% sobre el valor de cada tonelada comercializada de soja, mientras que en el segundo el nivel se acuerda todos los años en función de la capacidad de pago de los productores. En ambos casos los fondos recaudados se redistribuyen entre las diferentes compañías semilleras.