La práctica de la quema del cañaveral antes o después de la cosecha está ampliamente difundida en la Argentina y en otros países productores de caña de azúcar. La combustión del material vegetal contamina la atmósfera con elevadas emisiones de gases y hollín; provoca diversos problemas de salud en la población; favorece las pérdidas de carbono y nitrógeno del suelo por volatilización y genera dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, explicaron Pablo Benedetti y Alejandro Valeiro.

También son habituales los daños a la infraestructura rural, eléctrica, entre otros, como consecuencia de incendios accidentales originados en las quemas de cañaverales.

El Laboratorio de SIT del INTA EEA Famaillá realiza un seguimiento y monitoreo de fuegos en Tucumán -principalmente enfocado a quemas detectadas sobre áreas de cultivos- desde 2004 a la fecha, contando con toda la información histórica disponible.

Condiciones
En julio el clima presentó como característica saliente, un mayor volumen de precipitación que lo normal, con lluvias, agua nieve y en algunos minutos como nieve.

También se produjo un descenso importante de los valores térmicos, con un incremento de la frecuencia de heladas, tanto meteorológicas (en casilla meteorológica a 1,50 metro de altura), como agronómicas (tomadas a la intemperie).

Se registraron ocho heladas meteorológicas, es decir un 74% más de lo normal, y 17 heladas agronómicas (63% por encima de lo esperado). De las heladas acaecidas, tanto meteorológicas como agronómicas, la de mayor duración e intensidad se materializó el lunes 19.

Las horas frío (7ºC tomado en casilla meteorológica) se incrementaron un 73% por encima del promedio para la zona central.

Resultados
Durante el período julio de 2010 se obtuvo la siguiente información: en el departamento de Alberdi se detectaron 17 focos en total, tanto en cultivos de caña de azúcar como en otras áreas productivas y no productivas; en Burruyacu 18; en Chicligasta ocho; en Cruz Alta 27; en Graneros 26; en La Cocha ocho; en Leales 42; en Lules tres; en Monteros 12 y en Río Chico cuatro.

En Simoca se registraron sólo ocho, en Tafi del Valle uno, en Tafi Viejo uno y en Trancas dos.

El total fueron 177 los focos que pudieron ser detectados por el satélite.

Como conclusión, Benedetti y Valeiro remarcaron que durante julio se detectaron 177 focos de calor, 102 de los cuales -aproximadamente el 60%- se ubicaron sobre una cubierta de caña de azúcar.

Julio de 2010 se ubicó por encima de los registros históricos de igual mes, teniendo en cuenta que el promedio de focos detectados para igual período entre 2004 y 2009 fue de 154.

Sin embargo si se lo compara con julio de del año pasado, cuando se registraron 259 focos, el dato actual resulta sensiblemente menor.

El departamento Leales fue el que registró mayor actividad ígnea sobre caña, con 34 focos.

Por otra parte, Graneros es el que muestra la mayor cantidad de fuegos (26) sobre otra clase de cobertura vegetal, principalmente pastizales y montes bajos. Este departamento mantiene sistemáticamente el liderazgo en el uso del fuego en áreas no cañeras.

Cabe resaltar que sólo en la última semana de julio se detectaron 108 focos de calor, lo que representa un 61% del total registrado, mostrando una clara asociación entre los fuegos que se producen en la provincia con los efectos de las heladas que se registraron en Tucumán a mediados del mes.