Dentro de los ejes temáticos sobre los girará el II Congreso de Cultivos de Verano para el NOA, que se realizará entre el 6 y 8 de este mes, las enfermedades foliares en soja ocuparán un rol central.

Al respecto, Daniel Plopper, director de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), anticipó que la atención de los productores no debería centrarse sólo en plagas como el picudo negro o mancha ojo de rana, sino que hay que prestar especial atención a las enfermedades de fin de ciclo (EFC) que, en la región, causan daños sistemáticos en todas las campañas, ya que a la hora del balance pueden causar mas daños económicos que estas dos.

Según Ploper, teniendo en cuenta los sistemas agrícolas actuales, las prácticas de manejo conservacionistas del suelo y las consecuencias esperadas por el cambio climático en las próximas campañas, las EFC tendrán un protagonismo inusual para el que hay que estar preparados si se quiere disminuir la cantidad de inóculos disponibles, el inicio de epidemias y las condiciones favorables para el desarrollo de estas enfermedades.

Plopper recordó que algunas patologías, cuando se presentan condiciones que le son favorables, pueden llegar a causar pérdidas severas e incluso totales en el lote. "Basta recordar los estragos que causó el cancro del tallo en el centro y norte del país en la campaña 1996/97 o la mancha ojo de rana en la región pampeana en los ciclos 2008/09 y 2009/10. Las EFC se manifiestan en los estadios reproductivos intermedios a tardíos y provocan los mayores daños hacia finales del ciclo del cultivo", precisó el especialista.