Los productores de papa de la zona de Concepción y alrededores están preocupados por el escaso margen de rentabilidad que están obteniendo, por lo que están analizando, junto a técnicos y asesores de la Federación Nacional de Productores de Papa (FNPP), la cadena de comercialización del producto para lograr que el "papero" obtenga una mayor participación en el precio final de su producción.

"Nuestro principal problema es el valor del producto, el precio, lo que nos genera importantes inconvenientes económicos", reconoció a LA GACETA Rural el agricultor José Linares.

Actualmente, el productor papero percibe entre el 23% y el 45%, según el momento del año, cuando el precio final es bajo o muy alto, respectivamente. Por ese motivo, la FNPP realizó días pasados en Concepción un taller sobre el estudio del "Sistema de agronegocios de la papa en la Argentina", que organizó con la Asociación de Productores de Papa de Pucará y con la Asociación de Productores de Papa Semilla de Tucumán. El proyecto fue lanzado por la institución a través del Programa de Calidad de Alimentos Argentinos (Procal) y el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) del Ministerio de Agricultura de la Nación.

"Esto es un estudio completo y necesario. Abarca todas las áreas de producción a fin de cuantificarla y cualificarla. Es que la actividad carece de información. No se conocen las superficies plantadas, los rendimientos, el nivel de consumo y los costos de producción, entre otros datos", señaló el ingeniero Gustavo Napolitano, directivo de la FNPP. El profesional advirtió que esta situación de desinformación transformó a la actividad en un negocio "impredecible". "Es por ello que a veces genera alegrías y otras angustias y quiebra de empresas. Todo se debe sostener en las informaciones que nos van a marcar los caminos que nos conducirán a objetivos claros", añadió. Napolitano consideró también inadmisible que el sector productivo desconozca lo que quiere el consumidor. "Es el que manda, el que tracciona la actividad y, por ende, necesitamos saber que es lo que quiere", apuntó.

Por su parte, Sebastián Senesi, del Departamento de Agronegocios de la Universidad de Buenos Aires (UBA), insistió en que el programa apunta a "lograr un instrumento sólido para mejorar la toma de decisiones sectoriales y empresariales" y "estudiar los espacios de interrelación entre los diferentes eslabones de la cadena de producción y comercialización", dijo.

Tucumán
Para producción de primicia (se siembra entre junio y julio) hay unas 6.000 hectáreas, lo que significa una producción cercana a los 3,5 millones de bolsas, siendo esta papa la que sale a partir de septiembre. También se hacen siembras entre febrero y marzo, pero en una superficie muy reducida. La mayor parte de la producción se destina al mercado interno, y el resto va a industria.