SANTIAGO DE CHILE.- Primero fue el abrazo interminable con Antonio Bestani, el hombre que hizo posible su presencia en el Dakar 2013. Minutos después, la escena se repitió con su familia y el resto de los integrantes del equipo. Rodolfo Bollero concretó ayer en la capital chilena el objetivo por el que casi no durmió en los últimos meses: terminar la carrera. Y lo hizo con una actuación destacada, ocupando el puesto 64° de la clasificación general y convirtiéndose en el 5° mejor argentino ubicado en la categoría Motos.

Bollero, en su cuarta participación en la prueba, volvió a terminarla, tal cual sucedió en 2010. "Estoy feliz, muy feliz. Solo yo, mi familia y mis amigos saben por todo lo que pasé para llegar a esto. Se los dedico a ellos y a todos los tucumanos que me brindaron su aliento desde mucho antes que comience esta aventura", señaló el único tucumano en carrera.

Al llegar al parque O'Higgins, donde estaba ubicado el parque cerrado de la carrera, Bollero vio cómo los integrantes de su equipo lo recibieron a grito pelado y con una bandera argentina desplegada. "Me quebré ahí, me olvidé de todo lo duro que pasé desde que comencé a correr en Lima. Mientras estaba aún en la etapa final, los nervios iban en aumento. No todos los días uno puede decir que terminó un Dakar. Quería llegar, sí o sí" señaló.

El tucumano enfrentó una mañana fría en La Serena, donde la largada se demoró debido a la lluvia y a la niebla. Y a medida que fueron pasando las horas, el calor se hizo intenso, por lo que le puso un toque mayor de dramatismo a su llegada. "El cansancio era grande, me dolía todo y encima el traje se sentía como de fuego. Pero me concentré en que debía seguir el plan de carrera. Que nada iba a impedir que llegue a la meta. Hace casi un mes que con mi equipo salimos de Tucumán a buscar esto. Y lo vamos a festejar como corresponde", finalizó. (Especial)