La obsesión por moldear su cuerpo y su rostro a imagen y semejanza de Barbie no es lo único inquietante en Valeria Lukyanova, la ucraniana que se hizo conocida en el mundo por su parecido a la muñeca. La joven dice venir de un planeta lejano. De hecho, tiene una amiga -Olga Oleynik, que también trabaja para asemejarse a Barbie- a la que dice conocer de su vida pasada. "Valeria y yo venimos de la constelación de las Pléyades. Ahí todos son como nosotras", explicó Oleynik. En una entrevista con un diario ruso, Lukyanova contó que la forma de su cuerpo es el resultado de entrenarse en un gimnasio, de mantener una estricta dieta líquida y de hacerse implantes de pechos. "Pienso beber solo agua. Después me alimentaré del prana -la fuerza vital, según la tradición hindú-. Y me hice sólo una cirugía, para aumentar mi busto dos talles. Estoy muy contenta, aunque lamento no haberme agregado más".
Una inquietante Barbie de carne y hueso