Algunas de las tradiciones chinas más importantes se enmarcan en sus festivales. El de Primavera, que marca la entrada del Año Nuevo Lunar, comenzó hace una semana, en el inicio del Año de la Serpiente, y ha movilizado a miles de familias a los puntos donde se celebra con todo tipo de actividades. Una de ellas es la espiritual, como ocurre en Nanan, provincia de Fujian, donde los visitantes oran en medio de cerdos sacrificados, cada uno con una naranja y barras de incienso.
Cerdos, naranjas e incienso para pedir un buen año