El título central de la tapa no mereció mayor debate. Por unanimidad se decidió que los dichos de la Presidenta sobre el Poder Judicial se llevaran el espacio principal, por la carga de ironía y tremenda dureza con la que cuestionó a ese Poder. El contenido de su discurso puso a la fecha patria en un segundo plano. No cabía dudas, la jefa de Estado tenía que adueñarse de la portada. Sí hubo intercambios de opiniones sobre cuál debía ser la imagen central. Llamó la atención la nota sobre cómo ocupan su tiempo libre los curas y las monjas; pero se optó por un paño deportivo con el triunfo del boxeador tucumano Darío Ruiz, Ginóbili y San Martín. La inseguridad reapareció nuevamente con el crimen de Yerba Buena, mientras que un novedoso trabajo sobre las especies en peligro de extinción se subió a la lista de los temas elegidos. Lo mismo que un relevamiento sobre la cantidad de árboles en la Ciudad Jardín.