Durante 2013 se registró en Tucumán la inflación más alta de la última década. Así lo advierte el último informe sobre el Indice Barrial de Precios (IBP) elaborado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), que fue presentado ayer con la participación de dirigentes sociales y de la oposición política.
De acuerdo al reporte, los sectores a los que más castigó el proceso inflacionario el año pasado fueron los que tienen ingresos fijos y los trabajadores asalariados, debido a la confirmación de un fuerte incremento en la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que superó el 35%, y de la Canasta Básica Total (CBT), que arañó el 40%.
De acuerdo al Índice, la CBA que determina los ingresos mínimos que una familia debe reunir para no caer por debajo de la línea de indigencia presentó en diciembre de 2013 un valor de $ 2.177,14 para una familia tipo. En tanto que la CBT, que marca el límite de pobreza, alcanzó durante el mes pasado un monto de $ 4.942,12. La variación mensual de la CBA y CBT de diciembre 2013, con respecto a noviembre de 2013, fue del 4,44%; mientras que la variación anual para el año 2013, en comparación con 2012, fue de 36,21% y 38,03%, respectivamente. Tomando en cuenta esos valores, “se registró en 2013 la inflación más alta de la década”, explicó María Jesús Bestregui, coordinadora del IBP-Tucumán.
La profesional explicó que el motor principal de los aumentos durante el año fueron los productos de almacén; particularmente la harina (que a su vez es insumo de otros productos básicos, como las pastas o las galletas) y el pan, que en diciembre de 2012 costaban $ 3,50 y $ 7,50, mientras que en igual período de 2013 costaron $10 y $15 .
Por su parte, Ernesto Gómez Rossi, coordinador del Isepci, advirtió que no hay un plan antiinflacionario integral, ni política destinada a defender el deterioro de los ingresos de la población. “Mientras el Gobierno habla de década ganada, un tercio de la población no reúne los $ 4.942,12 necesarios para no caer por debajo de la línea de la pobreza. Si se tiene en cuenta la inflación del supermercado, las paritarias deberían rondar el 40% para morigerar la pérdida del poder adquisitivo”, sentenció.
A su turno, el titular de Libres del Sur, Federico Masso, quien participó de la presentación del IBP, opinó que la inflación “puede agravarse” con la devaluación que el Gobierno llevó a cabo la semana pasada,” con las consecuencias que eso tiene en el poder adquisitivo y en la situación social. La situación es compleja y el Gobierno debe convocar al diálogo a todos los sectores y garantizar en las paritarias un blindaje social para defender el poder adquisitivo de los trabajadores y los sectores de ingresos fijos. No es momento para la soberbia”, lanzó el dirigente opositor.