Las constructoras adquirirán los insumos básicos para obras de infraestructura a un precio congelado, durante 90 días. Es que el Gobierno provincial acordó con esas unidades de negocio y con comercios de materiales para la construcción, valores de referencia para contener el clima de incertidumbre en el sector, generado por el actual proceso inflacionario y la devaluación, y evitar la paralización de la obra pública.

Ocho firmas del rubro comercial aceptaron las condiciones de la mesa de diálogo, es decir, se comprometieron a respetar los costos fijos destinados a las empresas constructoras hasta mayo. El convenio no llevó la rúbrica de los representantes de las partes, debido a que se espera que el pacto sea incorporado al acuerdo “Precios Cuidados” que impulsó la Secretaría de Comercio Interior nacional con los corralones y las industrias proveedoras -es destinado al programa hipotecario Procrear-. El plan se aplicó primero en Buenos Aires y luego fue suscripto por los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta), Eduardo Fellner (Jujuy) y Luis Beder Herrera (La Rioja).

El compromiso alcanzado en la provincia contempló 33 insumos básicos, que representan la inversión más importante de las compañías en las obras. Incluye: cal, cemento, hierro, chapas, caños cloacales, pinturería para interior y para exterior, membrana asfáltica, hidrófugos, tanques de PVC, viguetas, entre otros.

Los precios de referencia serán aplicados en los próximos 90 días, con posibilidad de revisión en caso de que “las variables económicas modifique el actual escenario, como las paritarias o el incremento del transporte y de la energía.

Los valores no fueron dados a conocer aún, pero se supo que se estableció una lista diversificada en torno de los montos, más caros o más baratos respecto de los valores establecidos en el acuerdo nacional. En los segmentos electricidad y pintura, en Tucumán se pueden conseguir bienes a menores precios, comprado con los de Buenos Aires. En cemento, se registra mayor valía en la provincia; mientras que en acero y chapas se observaron sumas similares.

El arreglo beneficiará a 60 empresas que encaran obras publicas y otras 15 que llevan adelante emprendimientos privados.

Con el convenio, las constructoras lograron frenar una ola de incrementos en los componentes para los proyectos, en particular, los eléctricos y elementos sanitarios. “Esperamos que se sumen fabricantes y proveedores. Hay nuevas empresas que nos están llamando para adherirse, ya que han sufrido la baja de sus ventas y llevar credibilidad al mercado”, afirmó Alberto Guardia, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción.

“El acuerdo nos permite tener previsibilidad. Nos sirve para sentarnos y planificar las obras con un horizonte claro desde lo económico”, añadió.