A Scania Tucumán han llegado las olas de una marea que sumió en un estado de crisis a la actividad automotriz nacional. La onda dejó como saldo en la planta provincial suspensiones de ocho días, que se harán efectivas los viernes de este mes y de junio. El gerente de la compañía multinacional, Adolpho Bastos, dejó en claro que hasta ahora no hay “presión de despidos” en la planta ubicada en Colombres, en la ruta 302, aunque condicionó la recuperación del ritmo industrial al acuerdo comercial entre la Argentina y Brasil. “No solo para Scania, sino para todas las terminales argentinas, lo más importante es que los gobiernos de Argentina y Brasil arreglen el acuerdo automotriz, hasta fines de junio”, dijo el ejecutivo brasileño, quien se mostró moderado a la hora de evaluar la realidad de la unidad de producción local y proyectar el escenario empresarial. Fue durante una entrevista concedida ayer a LA GACETA.

- ¿Qué sucede si no acuerdan y aplazan la negociación?

- Para todos, lo mejor será que haya un acuerdo. Las condiciones del convenio quedarán solo en la mesa, lo más importante es que firmen un acuerdo a largo plazo. Porque trabajar con incertidumbre, es lo peor. Es fundamental que firmen el convenio económico, que haya algo para conocer las reglas de juego y seguir trabajando. La dependencia es muy grande entre ambos países; las plantas automotrices están muy integradas.

- ¿Cuál es la situación de Scania Tucumán?

- En los primeros cuatro meses se registró una baja de un 30%, tanto en exportaciones como en las ventas en el mercado local de camiones, comparado con el cuatrimestre del año pasado. La plaza, en general, bajó en ese porcentaje.

La estructura productiva de la fábrica de autopartes de Scania Tucumán se vio afectada en los cuatro meses por la contracción de la actividad en Brasil y, en particular, por la devaluación del peso nacional, medida adoptada por el Poder Ejecutivo nacional. Tuvieron mayor impacto los resultados en dólares que en la moneda nacional. Entre enero-abril de este año, se exportaron por U$S 37,8 millones, cuando en el mismo lapso de 2013 fue por alrededor de U$S 58,4 millones. Ello significó una caída de un 30%. Mientras que en moneda nacional, se vendió al exterior por $ 291,4 millones en 2014, y $ 298 millones el año anterior, un reducción de un 2%. En volumen, los números se mantuvieron casi en el mismo nivel interanual.

- ¿Qué esperan para el cierre del actual semestre?

- Seguiremos enfocándonos en la planta (de Tucumán) y en el mercado argentino. Inauguramos una concesionaria hace dos meses en Jujuy, con una inversión de cerca de U$S 2 millones, estamos ampliando el almacén de repuestos en Buenos Aires, con fondos por U$S 1,7 millón, y aquí (por la fábrica local) doblaremos la capacidad instalada. Scania está llevando adelante planes de largo plazo. El área de servicios -venta de piezas y de mantenimiento- se sostienen. Ante la incertidumbre en la economía, las empresas postergan las decisiones de inversiones, pero continúan las operaciones de negocios: los servicios de mantenimiento de camiones y la compra de repuestos siguen.

- ¿Desde dónde surgen los ruidos de la economía?

- Es importante que los bancos vuelvan a financiar. Hay una retracción de la financiación, y la mayoría de nuestros clientes realizan las operaciones mediante esta vía. Las expectativas están puestas en que las instituciones financieras liberen los créditos para los clientes, y que (éstos últimos) vuelvan a comprar. Creemos que el nivel de actividad retornará.

- Creen que el ritmo volverá a establecerse...

- La baja de las exportaciones y las ventas de un 30% es importante. Quizás no volveremos al mismo nivel del año pasado, a estabilizar esa caída, pero sí se frenará esa merma después de julio y agosto, aunque no de forma inmediata.

- ¿Es un problema financiero más que de producción?

- Es por una situación financiera, ya que todos tenemos capacidad instalada. Las terminales están llevando adelante días de suspensiones pero nadie habla de despidos, porque esperamos moderar la actividad en los próximos meses. Es más un problema financiero que de infraestructura.

- ¿El tipo de cambio como incide?

- Para nosotros hay dos cosas que son importantes: el acuerdo con Brasil y una definición respecto del dólar. La inflación y el dólar siguen (afectando), y eso genera incertidumbre y se postergan las decisiones de inversiones.

El acuerdo con Brasil
Tratan de flexibilizar posturas bilaterales

Argentina y Brasil tratan de llegar a un acuerdo bilateral de autos y piezas, en medio de la caída generalizada de la actividad. Trascendió que Brasil podría disponer de un préstamo de U$S 2.000 millones para la compra de autos y a su vez podría aceptar una mayor integración de autopartes argentinas en los autos fabricados del otro lado de la frontera. Por otro lado, la Argentina pretende negociar un nuevo régimen, que reemplace al que expirará en junio. El viejo contemplaba un comercio administrado, bajo un esquema que le permitía a Brasil exportarle a la Argentina U$S 1,95 por cada dólar que le vendía su principal socio comercial (flex). Para el nuevo, Buenos Aires pretende un “flex” más bajo, de 1,25 por cada dólar.(DyN)

Producción en picada
Una caída interanual del 21,6%

BUENOS AIRES.- La producción de vehículos en Argentina se derrumbó un 21,6% en abril comparado con el mismo mes de 2013, según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Esto se debe a una caída en las exportaciones y a una menor demanda local por la desaceleración de la economía que causó las suspensiones de miles de operarios. Las ventas a Brasil, a donde se dirige más del 50% de los vehículos fabricados en Argentina, retrocedieron un 20,5% en términos interanuales, informó Adefa. En abril, las terminales instaladas en el país -incluyen a Volkswagen, Fiat, Honda , Ford, GM, Peugeot, Toyota y Renault - produjeron 59.165 unidades, según Adefa. En los cuatro primeros meses, la producción de vehículos acumula una caída del 17,9%. (Reuters)

La posición de Smata
El gremio dice que la crisis es coyuntural

El secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), Ricardo Pignanelli, aseguró ayer que la crisis del sector automotriz, que afecta a 12.000 trabajadores de terminales y fábricas de piezas para vehículos, “es coyuntural”. Consideró que la seguidilla de suspensiones que se viene registrando en las plantas “son nubarrones que, de vez en cuando, aparecen en la industria”. “Estamos ante un tema que ojalá sea coyuntural”, afirmó, tras conocerse que, por la caída de la producción, suspendieron a 1.000 operarios de Peugeot y 500 de Iveco. Esto se suma a otras que hicieron Volkswagen, Fiat y Renault. Así, se calcula que la crisis automotriz estaría afectando a unos 12.000 trabajadores, tanto de terminales como de autopartes del automotor. (DyN)