La planta de Arcor, la empresa de golosinas, estuvo paralizada ayer. Los trabajadores de la fábrica ubicada en la zona de La Reducción, en la ruta provincial 301, realizaron un paro de actividades para reclamar mejoras salariales.
La medida de fuerza se encuadró en una huelga nacional ante la falta de resolución de las paritarias del sector. Ayer, el Ministerio de Trabajo volvió a reunir a representantes de la Federación de Trabajadores de Industria de la Alimentación (FTIA) y de la cámara empresarial para poder encaminar la negociación por un incremento salarial.
Carlos Ortiz, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, en Tucumán, remarcó que la discusión en paritarias inició en los primeros días de mayo y que hasta ahora no puede llegarse a un acuerdo. “Es insuficiente la oferta de las empresas, que llega a un 30% y aplicado en tres partes, hasta el 2015”, comentó el dirigente.
El sindicalista aclaró que el sector ha solicitado un incremento de un 40%, “o por lo menos un 37%”. “Es lo que necesita un trabajador de la alimentación para recuperar el poder adquisitivo”, dijo Ortiz, quien expresó que el salario de base (referencia) de un empleado es hasta ahora de $ 4.600, aproximadamente.
No fue la primera acción gremial que se efectuó en una firma de la provincia. El titular del sindicato comentó que días atrás se llevaron adelante suspensiones de actividades y bloqueos en otras compañías de ese segmento.
Ortiz dijo que se seguía anoche el desarrollo de la paritaria, en Buenos Aires, para definir la posible continuidad de la protesta, que podría afectar el suministro de productos en la plaza nacional.