SANTIAGO, Chile.- El tiro del final pudo ser la clasificación para Chile ante Brasil. Sin ambargo, el travesaño le dijo no a Mauricio Pinilla, quien se tatuó su remate que hizo en el minuto 119. Ese mismo remate que aún ronda en la mente de todos los chilenos.

Un tiro rompiendo el travesaño, eso es lo que se tatuó "Pinigol" quien llevará marcado por siempre aquella situación que de haber convertido, muchos tendrían tatuado ese recuerdo en la mente y en la alegría de todos los hinchas de la Selección chilena.