Nueve de los 15 ingenios comenzarán a negociar con los cañeros nuevas pautas comerciales, en torno de la retención del stock correspondiente al azúcar “Dominó” y el precio del producto para exportación. Así lo informó ayer el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART), que aclaró que la resolución dependerá de cada empresa y sus respectivos proveedores de caña de azúcar.

Representantes de las fábricas se reunieron el miércoles en la sede de la cámara empresarial para evaluar el pedido de los agricultores, efectuado vía Carta Documento la semana pasada. Participaron referentes de los ingenios Concepción y Marapa, del grupo Atanor; La Providencia, de la firma Arcor; Fronterita y Bella Vista, de Minetti; Leales, Compañía Inversora Industrial; y Santa Bárbara, Ñuñorco, Aguilares, del grupo Colombres.

A través del documento, los productores exigieron que las empresas “se abstengan de retener” el porcentaje conocido como la “cuota Moreno”, volumen que entrega la agroindustria a la Nación y que se comercializa a bajo costo en las góndolas. Los cañeros habían advertido “que se les está pagando a un valor menor por el producto, a pesar de la última suba del precio”. Es que el valor de la bolsa de 50 kilogramos fue elevado de $ 75 a $ 240 en el inicio de este año.

Como si fuera poco, ayer continuó la polémica por los controles de producción para asegurar el cupo de exportación de los privados. El titular del CART, Julio Colombres, respondió a las críticas de su par, Jorge Rocchia Ferro, propietario de La Florida y Cruz Alta.

El directivo de la compañía Los Balcanes había cuestionado días atrás “que no hay representatividad gremial”, apuntando a la entidad que preside Colombres. Ayer, acusó al propietario del ingenio Ñuñorco de encabezar una campaña para “desestabilizar la producción de alcohol” y al Gobierno provincial. “Se golpea el pecho pero no está cumpliendo con la ley provincial de controles cañeros, hay claramente un ‘boicot’ contra Tucumán”, expresó Rocchia Ferro en un programa televisivo local.

“No tengo la mínima idea de qué es lo que le pasa conmigo. Supongo que se debe a un problema psiquiátrico, no tengo otra explicación”, respondió Colombres luego.

Sobre la incriminación por supuesto “boicot” a la actividad alcoholera, el empresario dijo que “es una estupidez mayúscula”. “Somos el segundo productor de alcohol en la provincia de Tucumán, según lo refleja la Secretaría de Energía de la Nación. Cómo haría eso, sería muy tonto de mi parte”, añadió.

“El problema es que en Tucumán se hace azúcar en negro a mansalva, y eso voltea el precio del producto”, dijo Colombres, quien agregó que “hay un grupo de pícaros que, mientras los demás hacen el esfuerzo de exportar a pérdida, elaboran azúcar en negro y perjudican el valor”. Según el industrial, Tucumán ha perdido en los últimos 12 años el ingreso por U$S 1.400 millones por el comercio irregular.

“El Ipaat (Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol, organismo de control) no ha cumplido su objetivo. No está en condiciones de controlar. Pero el punto es otro, el Ipaat no supo o no ha querido instrumentar de manera veloz y eficiente un sistema de control. A eso se le suman los problemas en las importaciones, que afectan los mecanismo tecnológicos de seguimiento”, finalizó.