BUENOS AIRES.- Pasan las fechas, suben las tensiones y crecen las polémicas. La sexta jornada dejó tela para cortar en tres partidos importantes, donde Boca, Racing y San Lorenzo se quejaron de ser perjudicados por los arbitrajes.

En Bahía Blanca, el apuntado fue Diego Ceballos, quien a instancias del asistente Aumente, anuló la última jugada del "xeneize". El arquero Champagne había ido a cabecear sin éxito al área de Boca, Calleri manejó el contrataque con el arco vacío. Dos defensores locales debían estar detrás de la línea de la pelota y lo estaban, pero el línea levantó la bandera cuando salió el pase. Error arbitral.

El Cilindro de Avellaneda fue el centro de las discusiones. "Contra los árbitros no podemos hacer nada", había dicho Iván Pillud después de perder el clásico contra Independiente. Observado de antemano contra Lanús, el juez Andrés Merlos no le cobró tres penales a la Academia: una infracción contra Centurión, un patadón de Araujo y una mano casual. Pero sí vio la mano a favor de Lanús para liquidar el pleito.

Mientras que en el Gigante de Arroyito, Rosario Central era una tromba contra San Lorenzo. Pero recién abrió el partido cuando un centro filoso al área del Ciclón derivó en la cabeza de Lucas Acevedo. El defensor estaba habilitado, pero dos compañeros suyos que intentaban participar del juego sí. Finita, pero posición adelantada al fin.