HIDROLOGíA TAFICEÑA
El sistema hidrológico de Tafí Viejo es un problema de vieja data y, al parecer, a ningún funcionario le interesa. En estas últimas tormentas del verano se pudo observar todo lo que falta hacer en cuanto a obras de desagües. Cuenta la ciudad con dos canales de protección, el Canal Norte y el Canal Sur; este último desagota en el arroyo Tafí. El primero, torrentoso, aflora totalmente en la calle José Colombres y vuelve luego a otro curso totalmente descontrolado, ya que pasa bajo las vías y se convierte en una especie de cañón de 30 metros de ancho por 12 metros de profundidad y que, poco a poco, se está llevando gran parte de las viviendas del Barrio Calpini y del Colmena Norte. Luego el caudal de agua que transporta cruza por arriba de la ruta provincial 315 y, sin control, se une al arroyo Tafí y juntos, descargan en el Canal Norte de la capital, el que hace ya más de 30 años que, por haber colapsado, se diseñó su ampliación y aún se espera la obra. Y para colmo, hace poco se le sumaron los desagües derivados de la construcción de Lomas de Tafí. Pero el tema no termina ahí, puesto que ya es un clásico ver en Tafí Viejo los días de tormentas a familias enteras sacando el agua de sus anegadas casas. Y como si esto fuera poco, hace más de 25 años que los vecinos colocamos válvulas de retención en los desagües cloacales, debido a que en esas tormentas el sistema trabaja al revés. Es por eso que cabe preguntarse: ¿en toda la provincia pasará lo mismo? ¿Acaso la Dirección del Agua no está enterada de estos problemas? ¿Tampoco la SAT ni el Ente Regulador? Realmente, se trata de una gran falta de gestión, y es por eso que pido al próximo gobierno que haga algo al respecto.
Enrique Julio Ortega
ejortega2009@hotmail.com
VIOLENTO ACCIDENTE
A medida que la ciudad va siendo empapelada con gigantografías de imágenes protuberantes de los candidatos de distintos partidos políticos, la furia del tráfico sigue su curso impertérrita al apuro electoral. En la tarde de martes, la trágica intersección de Bolívar y La Rioja frente a la Dirección de Arquitectura y Urbanismo sumó otro capítulo de siniestro con un tremendo choque entre un micro y un auto particular. Un niño que iba aparentemente sin cinturón en el asiento trasero, voló hacia adelante y tuvo que ser retirado con protector ortopédico en el cuello, mientras lloraba sin consuelo frente a su madre y los médicos que rápidamente acudieron ante el llamado al 911. La escena dantesca de dolor trae violentamente a la realidad las preguntas de por qué esta peligrosa esquina sufre el desaire de las autoridades. Numerosas cartas de lectores y reclamos de vecinos parecen inaudibles para el organismo rector de tránsito citadino. Tantos choques ocurren allí que una familia sobre calle Bolívar asiste en cada evento a los damnificados con agua e incluso acompañando los traumáticos momentos como si fueran un centro de contención familiar. Si acaso los difíciles de sincronizar complejos semaforizados constituyen opciones costosas, unos humildes lomos de burro, como tiene la calle Alberdi al 700, instalados en ambas vías unos 10 metros antes de la intersección, ayudarían a evitar estos accidentes en que hasta ahora los dados de la suerte cayeron del lado de la vida sin lamentar muertes.
Alejandro Báscolo
abascolo@hotmail.com
CORREO PRIVADO
Cuando se ingresa a la página de OCA, uno encuentra una entrada, donde se hace hincapié en las bondades de las mejoras del servicio. Pero a la hora de retirar cualquier encomienda o documentación uno se encuentra con la cruda realidad: Un localcito en Jujuy al 200, donde entre cinco y siete personas (con mucha buena voluntad) atienden al público y no dan abasto. Medidas aproximadas de la sala de espera: un metro y medio de ancho por seis metros de largo (el área de mi habitación es más grande), seis sillas y colas de gente esperando retirar su documento o encomienda. ¿Cuánto tiempo se debe esperar hasta que lo atiendan a uno? Y más o menos unos 45 minutos con mucha suerte en la vereda y unos 10 minutos hasta que le encuentran el envío. Total, casi una hora de espera como mínimo con los fríos del invierno y los calores del verano. Ahora me pregunto: ¿Esta es la “gran” empresa de correos privados de Argentina? ¿Dónde queda la calidad de atención al cliente? No todo está en la velocidad del envío, también en la calidad de la espera y las mejores condiciones de trabajo de esa gente que trata de suplir con buena voluntad las deficiencias de una empresa líder.
Humberto Rubén Villa
rv-sistemas@hotmail.com
PROSELITISMO
Soy frecuente viajero del camino a los Valles (ruta N° 307) y una vez más veo con profunda preocupación cómo los candidatos a diferentes puestos de conducción cívica, hacen caso omiso a las leyes y más que nada a la ética: mandan a “ensuciar” con propaganda política toda “nuestra casa” que es la Reserva Los Sosa. ¡Es una vergüenza! Se supone que deben ser los primeros en respetar aquello de la preservación limpia de nuestro patrimonio, de nuestros parques, reservas, etcétera. En una palabra, dar el ejemplo. No quisiera parecer “amenazante” pero si en plazos perentorios no dejan limpia “nuestra casa”, juro que no votaré a ninguno de los múltiples nombres (de todas las facciones) que aparecen en las paredes y si pudiera, invitaría a mis conciudanos a hacer lo mismo.
Rafael Herbst
rafa.herbst36@gmail.com
Una educadora visionaria
Se cumple un mes de la partida de la profesora Magdalena Zamora y me parece oportuno recordar su trayectoria en la educación de gestión privada porque la práctica pedagógica y la gestión educativa de esta docente constituyen un punto de ruptura en el panorama de la educación del comienzo de los años 70, que, como conocemos, conservaba un fuerte carácter elitista. Graduada universitaria como profesora de Historia en 1962, su obra educativa constituye una muestra cabal del espíritu fructífero de los años 60, esa nueva de fiabilidad para relacionarse con el otro que ha modificado los paradigmas de la enseñanza. Solamente su espíritu de avanzada, su mentalidad abierta al prójimo, unidos a un fuerte pragmatismo, hicieron posible que hace más de 40 años germinara en colaboración un proyecto pedagógico de inclusión social como fue Estudio Dirigido Avanzada (calle La Rioja 28), que significó la posibilidad de obtener el título de bachiller para muchísimos tucumanos que tenían sus estudios incompletos. Contando con el insuperable apoyo de su esposo, el profesor Oreste Sfriso, en 1976 compró el Instituto Nicolás Avellaneda -fundado por Carmen Acobetro en 1963- donde creó el perito mercantil nocturno y ya en los años 80, con los profesorados de nivel terciario, extendió su acción a las vecinas provincias. Hace 20 años organizó el 1er Congreso de Cultura y Educación del NOA. También integró la comisión fundadora de Asipet y en los últimos años -prisionera ya de la enfermedad- sacó fuerzas para escribir sus memorias - “Entre olivos y pacará”- y bosquejar la Memoria histórica del INA. Acompañando los pasos de su esposo, falleció el 9 de junio a los 77 años. Sirva esta breve reseña como emocionado homenaje a su memoria.
Ramona A. Serrano
Remberta13@gmail.com
LA TRAGEDIA GRIEGA
En los últimos meses, la prensa de negocios nos ilustra sobre la “tragedia griega”; es la crisis económica que está ocurriendo en Grecia. Una tragedia que, en realidad, no es sólo griega, sino de toda Europa. Decir una verdad es hablar de una realidad, que toda la comunidad comparte la misma situación, las mismas causas y la misma incapacidad de tener soluciones económicas. Grecia es sólo el caso más agudo. La tragedia procede del endeudamiento provocado por la crisis económica mundial iniciada en 2008 o 2009. Portugal y España presentan síntomas muy semejantes a los que presenta la economía griega. Las medidas para resolverlos son muy similares: recortes presupuestarios, mayormente en el gasto social y aportación de fondos procedentes de la Comunidad Europea. En los años 50 del siglo XX, la mayoría de los Estados de Europa Occidental adoptaron el concepto del “Estado benefactor”. Se basaron en dos supuestos: “el aumento de la productividad de los europeos y la permanencia de la pirámide poblacional”. Para reforzar este concepto, se promovió una intensa campaña para convencer a la población de reducir la natalidad. Cinco o seis décadas después, la situación de que la población de Europa, en muchos países y en muchos sectores, ya está, en una alta proporción, en la edad de retiro, que no es precisamente aquella donde se puede esperar la mayor productividad. Por otro lado, al reducirse drásticamente la natalidad, la proporción del gasto social que puede sostenerse a partir de la aportación de los trabajadores en edad laboral, se hace cada vez menos sostenible. Por esta razón, en la mayoría de estos países las soluciones están basadas en la reducción del gasto social, la reducción de las pensiones y leyes para posponer la edad de retiro; y además, el desempleo juvenil está en cifras alarmantes. En Grecia, el 32,9% de la población tiene 55 años o más, de los cuales el 20,2% son mayores de 65 años. El 26.8% de la población económicamente activa está desempleada, mientras que en los jóvenes el desempleo es de 55,3% (en las mujeres es de 63,2%). En Grecia, la población crece al 0.01% anual, esencialmente el “crecimiento cero”. Los hijos por mujer son 1,4, muy por debajo del 2,1 por mujer, que se considera necesario para que la población se renueve. Europa en estos momentos propone prestar fondos para cubrir los pagos inmediatos de sus deudas, pero eso no da ni un euro más a la población. Le pueden prestar al gobierno griego para que pueda pagar las pensiones, pero eso no crea trabajos productivos. En este momento, el 50% de su población depende del Gobierno para su ingreso, pero esos puestos no agregan valor económico; por ende, no se genera riqueza. De hecho, desde que empezó la crisis, el PBI de Grecia ha caído más de 20%. Su deuda pública es del 174,5% de su PIB (http://www.yoinfluyo.com/columnas/375-antonio-maza-pereda/12096-la-tragedia-europea-segunda-edicion). El referéndum del domingo tiene escasa importancia, aun quedándose y aceptando la austeridad que se le impone, no hay una solución de plazo medio a su dificultad, no habrá medidas fáciles ni indoloras. Muy parecidas, la crisis de Grecia como la Argentina recibieron presiones deprestamistas para introducir recortes y planes de austeridad con la única finalidad de garantizar el repago de esos fondos. En su lugar, otros proponían “poner en marcha” la economía antes de exigir el repago. En Buenos Aires se recibían las misiones del FMI que estudiaban las cuentas del país como condición previa para la continuidad de los programas de préstamos. Al aplicar alguna de esas recetas, se aceleró el deterioro de la economía argentina, el mercado de empleo y el pago de impuestos. Esto llevó a una fuerte pobreza pero además sobrevino la agitación social masiva y fragilidad política extrema (www.cronista.com/finanzasmercados/Crisis-y-default-semejanzas-y-diferencia-entre-Grecia-y-la-Argentina-20150630-0036.html). Por el bien de la economía argentina y del mundo, ojalá aprendamos de esta tragedia para que tomemos a tiempo las medidas necesarias.
Julio A. Gómez
julioargentino@arnet.com.ar
EL 9 DE JULIO (I)
El Día de la Declaración de la Independencia es oportuno para reflexionar sobre lo escrito por alguien que nos conoce muy bien a los argentinos: el papa Francisco, quien en su libro “La nación por construir” (firmado como cardenal Jorge M. Bergoglio), nos dice lo siguiente: “La sociedad humana no puede ser una ley de la selva en la cual cada uno trate de manotear lo que pueda, cueste lo que cueste. Y ya sabemos, demasiado dolorosamente, que no existe ningún mecanismo automático que asegure la equidad y la justicia. Sólo una opción ética convertida en prácticas concretas, con medios eficaces, es capaz de evitar que el hombre sea depredador del hombre. Debemos terminar con la cultura de la corrupción y revalorizar la cultura del trabajo. Pero este reconocimiento que todos declamamos no termina de hacerse carne. No sólo por las condiciones objetivas que generar el terrible desempleo actual (condiciones que, nunca hay que callarlo, tienen su origen en una forma de organizar la convivencia que pone la ganancia por encima de la justicia y el derecho), sino también por una mentalidad de viveza (¡también criolla!) que ha llegado a formar parte de nuestra cultura. Salvarse y zafar… por el medio más directo y fácil posible. ‘La plata trae la plata’… ‘Nadie se hizo rico trabajando’… creencias que han ido abonando una cultura de la corrupción que tiene que ver, sin duda, con esos atajos por los cuales muchos han tratado de sustraerse a la ley de ganar el pan con el sudor de la frente. En la ética de los ‘ganadores’, lo que se considera inservible, se tira. Es la civilización del descarte. En la ética de una verdadera comunidad humana, en ese país que quisiéramos tener y que podemos construir, todo ser humano es valioso. Quizás, en nuestro país, esta enseñanza haya sido de las más olvidadas. Pero más allá de ello, además de no permitir ni justificar nunca más el robo y la coima, tendríamos que dar pasos más decididos y positivos. Por ejemplo, preguntarnos no sólo qué cosas ajenas no tenemos que tomar, sino más bien qué podemos aportar. ¿Cómo podríamos formular que también son vergüenza la indiferencia, el individualismo, el sustraer (robar) el propio aporte a la sociedad para quedarse sólo con una lógica de ‘hacer la mía’?”
Daniel Chávez
edchavez58@yahoo.com.ar
EL 9 DE JULIO (II)
Era 1816, y ya habían pasado cinco años de aquel 25 de mayo de 1810. El gobierno de la revolución estaba pasando por uno de sus peores momentos. En España, Fernando VII, había vuelto a ocupar el trono y estaba más decidido que nunca a recuperar sus colonias americanas. Le faltaba sólo una, el Río de la Plata que seguía resistiendo. Desde el norte, las tropas españolas presionaban cada vez con más fuerza. En 1815, habían destrozado al ejército patriota en Sipe Sipe, y no habían avanzado más hacia el sur gracias a que Güemes, el caudillo de Salta que, con sus milicianos paisanos, conseguía mantenerlos a raya. Fue en medio de ese clima, de inseguridad y de conflicto, que se reunió un Congreso General, en la ciudad de Tucumán. Había que dar respuesta a un interrogante: ¿En qué situación legal estaban las Provincias del Río de la Plata? Formalmente, o en los papeles, nadie había dicho que ya no pertenecían a la Corona de España. El Congreso de Tucumán fue moderado y se ocupó de lo fundamental: la declaración de la independencia. Las cosas se complicaban porque el rey de España amenazaba con mandar un ejército al Río de la Plata. Era engañoso seguir sosteniendo, como excusa, que se gobernaba en su nombre, como ocurrió en la Revolución de Mayo. Por fin, el 9 de julio, un mes y medio luego de iniciadas las sesiones, el Congreso declaró: “solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los vínculos que las ligaban a los reyes españoles, e investirse del alto carácter de nación libre e independiente del Rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli, y de otra dominación extranjera”. La declaración iba a acompañada de un manifiesto que decía: “fin de la revolución, principio del orden”. En la palabra “orden” estaba la clave. Debido a esto empezó considerarse la mejor forma de gobierno para las Provincias Unidas del Río de la Plata. Algunos opinaban que lo mejor era una monarquía, porque el mundo estaba dominado por gobiernos monárquicos. También había que “amigarse” con Europa, ya que estos, después de la caída de Napoleón, no querían ni oír hablar de repúblicas. Belgrano, en sintonía con estas ideas, proponía un príncipe inca, para no ponerse bajo la tutela del rey de España. ¿Por qué? Porque ellos eran los que legítimamente habían gobernado gran parte de estos territorios, antes de la llegada de los españoles. La propuesta fue rechazada: ¡cómo pensar en un indio! Otros, como fray Justo Santa María de Oro, eran más prudentes: pensaban que lo mejor era postergar, ya que, en su opinión, no podía adoptarse una decisión sin antes consultar con los pueblos de cada una de las provincias. Pero los enemigos de la propuesta monárquica estaban fuera del Congreso, y eran los artiguistas (de Uruguay). Ellos eran republicanos, los más revolucionarios, admiradores de la Revolución Francesa. Finalmente, el Congreso se trasladó, en 1817, a Buenos Aires sin resolver la forma de gobierno que se darían las provincias. Las monarquías absolutas se encontraban bastante unidas, en 1818, realizaron una reunión y uno de los temas fue Hispanoamérica. Inglaterra era el único país que no tenía interés en que España recuperase sus colonias, ya que peligraban sus negocios en la zona. Mientras tanto, Rivadavia, en Europa, en carácter de embajador, gestionó un príncipe de origen francés, el príncipe de Luca, que sería coronado rey de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Pero la situación, en el Río de la Plata, era más compleja de lo que se imaginaban los negociadores en Europa. En ese proceso, el general San Martín se transformaba en libertador de América. A contramano de las negociaciones en Europa, el Congreso de Tucumán había nombrado a Juan Martín de Pueyrredón como director supremo de las Provincias Unidas, una fórmula transitoria de gobierno, porque habían empezado los enfrentamientos entre los distintos tipos de unitarios y federales en Buenos Aires y los provincias. La independencia, finalmente, se resolvió, políticamente, como una transición envuelta en enfrentamientos internos y una situación mundial cambiante, entre revoluciones burguesas y restauraciones monárquicas.
Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com
“¡Ay PATRIA MÍA!”
“¡Ay, patria mía!”, profundas palabras que brotaron del general Manuel Belgrano de lo más hondo de su ser, mediante la cuales hoy nos debe exhortar y/o convocar a cada ciudadano y al pueblo en general, a ser fieles y nobles defensores, constructores, continuadores, en la construcción de nuestra patria, en la que reine siempre “la libertad, la dignidad, la soberanía”.
Miguel Ángel González Fidani
miguelgfidani@gmail.com
MUNICIPALIZACIÓN DEL AGUA
En cartas anteriores propuse municipalizar el servicio que presta la SAT. Veo con satisfacción que esa misma idea tiene el secretario de Gobierno de la Capital. Pedí entonces que todas las otras jurisdicciones, opinaran sobre el tema, pero, sin embargo, ninguna autoridad del interior o candidato a serlo, hasta el momento, se expresaron al respecto. En definitiva: el agua debe ser administrada por las municipalidades y comunas. Espero que otras jurisdicciones se hagan eco de la propuesta.
Ramón Acosta
San Martín 303
Lules-Tucumán