El bueno, el malo y Milei

“Verás, el mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Tú cavas”

El bueno, el malo y Milei

En los spaghetti western, todo cambiaba cuando un forastero con semblante atípico aparecía en el pueblo. Cowboys, mercenarios, indios y hasta el sheriff podían terminar cayendo del caballo en medio de inacabables ráfagas disparadas desde el arma del recién llegado. Así, el disruptivo protagonista, sin territorio ni pasado, obligaba a quienes ejercían el poder a liberar su casillero. Algo así se espera que suceda en la política tucumana con la irrupción de La Libertad Avanza (LLA).

Uno de los interrogantes centrales para la dirigencia de cara a 2027 pasa por el impacto que tendrá en estas tierras la figura de Javier Milei.

Es una cuestión que tiene expectante no sólo al peronismo.

En la oposición local, que en las últimas dos décadas conformó alianzas más o menos amplias para disputar la Casa de Gobierno, saben que los libertarios debutarán en las próximas provinciales con un escenario donde todo será ganancia.

Porque más allá de algunos coqueteos puntuales, el partido de Milei no tiene hoy intendentes ni legisladores ni concejales en Tucumán.

Y la lógica indica que a partir de 2027, salvo una catástrofe política e institucional, el armado libertario comenzará a ocupar casilleros en el reparto del poder de la provincia.

La pregunta es quién perderá esos lugares.

Cara a cara

Las elecciones provinciales de 2023 y las nacionales de medio término de 2025 ofrecen dos fotos en las cuales la oposición puede mirarse y sacar conclusiones.

La última contienda por la Casa de Gobierno finalizó con casi el 55% de los votos a favor de la fórmula oficialista, conformada por Osvaldo Jaldo y Miguel Acevedo.

Además, el PJ y sus acoples se quedaron con una treintena de bancas en la Legislatura; con 16 de las 19 intendencias (recuperaron la Capital con Rossana Chahla); con la enorme mayoría de los concejales; y con las 93 comunas rurales del interior (las pocas que no había ganado en las urnas, las retuvo a través de la política).

El frente Juntos por el Cambio (JxC), hoy diezmado por el “efecto Milei” y por la salida de algunos de sus socios más importantes, salió a la cancha encabezado por el radical Roberto Sánchez y el peronista Germán Alfaro.

Con el 33% del total, la coalición opositora -que jugó con una reducida estructura de acoples- quedó a más de 241.000 votos del peronismo.

Le alcanzó sólo para retener tres de sus cuatro municipios, Yerba Buena, Concepción y Bella Vista, además de una docena de bancas en la Legislatura.

La Libertad Avanza no estuvo en las boletas. Sí su entonces aliado, Ricardo Bussi, con Fuerza Republicana, que consiguió un 3,95% de los sufragios y dos escaños en la Cámara provincial.

Si 2023 había generado ilusiones en la alianza entre radicales, ex alfaristas y socialistas, las elecciones nacionales del año pasado derribaron el castillo de naipes.

Bajo el sello de “Unidos por Tucumán”, la lista que lideró el radical Sánchez se aproximó apenas al 8% de los sufragios. El ex intendente de Concepción se quedó así sin la banca que había puesto en juego en la Cámara de Diputados.

La estructura peronista del frente “Tucumán Primero”, con la candidatura testimonial de Jaldo y el acuerdo con el manzurismo, rondó el 50% de los votos. Conservó sus dos escaños en la Cámara baja, pero se quedó con las ganas del tercero.

La Libertad Avanza, en tanto, consiguió sus primeros representantes “puros” en estas tierras. Con cerca del 35% de las adhesiones, llevó al Congreso a dos dirigentes que tenían poco nivel de conocimiento, Federico Pelli y Soledad Molinuevo.

A pesar del resultado a nivel local y nacional, el líder de LLA en Tucumán, Lisandro Catalán, tuvo que renunciar como ministro del Interior de la Nación, siguiendo los pasos de su mentor político, el ahora ex jefe de Gabinete Guillermo Francos.

Por un puñado de bancas

Dirigentes y analistas políticos coinciden en que no se pueden comparar comicios locales con nacionales. Las contiendas de 2025 en distintas provincias, incluyendo las bonaerenses, dan cuenta de que la renovación de autoridades distritales es un proceso diferente a una elección presidencial.

Es que, así como Milei opera como un faro en todo el país cada vez que su apellido entra en juego, también el dialoguista Jaldo aporta su peso específico en el territorio provincial.

Aunque todavía falta tiempo para definir estrategias y calendarios, lo más lógico sería que en 2027 se repita el cronograma desdoblado, con los comicios locales algunos meses antes de los nacionales.

El experimento de Alberdi, donde coincidieron los acoples y la Boleta Única Papel, dejó tranquilidad en el oficialismo en cuanto a que logró ganarle a la oposición con ambos sistemas de sufragio.

Pero el peronismo, cuando puso en el freezer la reforma, dio muestras de que no está dispuesto a ceder las reglas del juego a las filas libertarias.

Por supuesto, si la Casa de Gobierno logra sostener el caudal del 50%, no habrá lugar a discusiones. Se podrá cuestionar el método, mas no el resultado.

En LLA estiman un piso que ronda el 35%. Saben que ese tercio del electorado es insuficiente para pelear por el sillón de Lucas Córdoba.

Si bien hay referentes libertarios que confían en el efecto de la polarización, la sensación es que tarde o temprano deberán abrir la puerta para sumar fuerzas, más allá del intervenido PRO tucumano.

La UCR asoma como la pecera ideal para los pescadores libertarios, más allá del fallido antecedente del referente de Bella Vista, Sebastián Salazar, y de las resistencias que genera en la conducción del partido la figura de Mariano Campero, miembro del bloque de LLA en la Cámara baja.

Alejandro Molinuevo, intendente de Concepción y hermano de la diputada Molinuevo, está en el radar libertario hace tiempo. Aunque no sobran los nombres en la agenda libertaria. Ciertas experiencias, para colmo, dan sustento a la idea de no abrir demasiado la puerta del búnker mileísta.

Este estilo restrictivo es cuestionado desde la UCR, tanto por los experimentados como por las nuevas camadas. “No mostraron voluntad de un acuerdo amplio”, reprochó un “correligionario” que peina canas. El más joven fue tajante: “en 2015 fuimos todos juntos porque queríamos ganar y no alcanzó; a la pelota la tienen ellos”.

Reza al muerto, mata al vivo

Aunque ya hay nombres tucumanos posicionados dentro de La Libertad Avanza, todos están sujetos al devenir del barco que timonea Milei.

Catalán es reconocido como el armador principal en el partido. Y sería un natural candidato a gobernador en 2027. Pero el runrún que siempre suena de fondo en la política no descarta que el abogado pueda competir por la Capital, y que Pelli sea el que encabece las boletas. Falta mucho por delante, y las decisiones de fondo se toman en Buenos Aires. Sin embargo, los dimes y diretes dan cuenta de que se insistirá con la idea de apostar por “liberales puros”. ¿Habrá lugar para eventuales aliados en otros lugares clave, como el vice de la fórmula o algunas intendencias del interior?

La única certeza hoy por hoy es que La Libertad Avanza no tendrá acoples en 2027.

El anuncio que hizo Catalán, refrendado por Molinuevo en Concepción, no sólo estuvo dirigido al oficialismo.

Sucede que, por el sistema D’Hondt, si una lista única obtiene un caudal importante de votos en las tres secciones electorales, la cosecha se traducirá en un valioso número de bancas en la Legislatura.

Está el precedente de FR en 2019, que se llevó ocho de los 49 escaños con el 13% de los votos.  

Este punto inquieta a más de un opositor. “Nos pueden jubilar”, advirtió uno por lo bajo.

Ante este escenario, entonces, se abren tres caminos para la dirigencia que supo construir alianzas como contraoferta al peronismo tucumano.

La primera es sostener la apuesta de la coalición, como se hizo en las nacionales de 2023. Para ello, ante todo, necesitarán un apellido fuerte que pueda seducir al electorado “del medio” (es decir, a los votantes que rechazan al PJ y a La Libertad Avanza). ¿Tendrán Sánchez o Silvia Elías de Pérez una nueva oportunidad? ¿Será el turno de Campero?

La segunda vía es la que mostró Alfaro en 2025. El líder del PJS selló primero un acuerdo electoral con Jaldo para el armado del frente oficialista. Más tarde, su esposa, la senadora Beatriz Ávila, conformó el bloque Independencia en la Cámara Alta.

El ex intendente, sin embargo, no es el primer “ex JxC” que pasa a las filas del tranqueño, quien desde el principio alternó “compañeros” y foráneos para el armado de su equipo de gobierno.

La tercera alternativa que manejan ciertos opositores, finalmente, es acercarse al calor de La Libertad Avanza. Algunos lo intentaron, y duraron poco más que un suspiro. Pero el partido de Milei necesitará de nombres en todo el territorio para armar una lista competitiva. Y ese es un dato que alimenta las expectativas de quienes desde ya buscan posicionarse con chances para las provinciales.

Como sea, LLA apareció en escena. Claro que resta un 2026 completo por delante antes del inicio del año electoral. El problema de la economía será trascendental. Pero el partido de Milei se prepara para poner a prueba sus armas en Tucumán. Como el forastero sin pasado del spaghetti western, rompe alianzas y desencadena nuevos conflictos. Mientras le queden balas, no importará quiénes sean los buenos y quiénes los malos. En el Lejano Oeste, el mundo se divide entre quienes tienen el revólver cargado y quienes cavan su tumba.

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