¿Retiro? Esa palabra parece desconocida para Omar Martínez que sigue vigente. A sus 49 años, el eterno “Gurí”, ídolo de Ford, ganó ante su gente en Paraná y desató un delirio que tuvo fiesta completa: la punta del campeonato. En esta nueva era del TC con los motores multiválvulas y los flamantes chasis, el líder es uno de sus referentes históricos.
El entrerriano es un fiel exponente teceísta. Hace 21 años que está en la categoría. Este año fue regular y llegó a su tierra siendo segundo en el campeonato. Sabía que tenía una chance única de lograr el triunfo obligatorio para asegurarse su candidatura al título. Y lo consiguió, aunque con un marco polémico… En el fin de semana tuvo como principal rival a Juan Pablo Gianini. Éste le ganó la pole, pero “El Gurí” se quedó con la serie más veloz. Ambos le aseguraron la primera fila de la final a Ford. Tras la largada, el local salió mal armado de la segunda curva y eso lo aprovechó el de Salto, que se puso a la par y llegó a superarlo. Pero en la siguiente variante, Gianini se cerró sobre Martínez que lo tocó, generando el despiste y posterior vuelco de su rival. Los comisarios deportivos acusaron la responsabilidad del perjudicado y no hubo sanción al “Gurí”. ¿Habrá pesado por ser él y porque corría de local?
Lo cierto es que el paranaense ganó sin apremios y se aseguró su ingreso a la Copa de Oro al igual que Matías Rossi y Agustín Canapino. Todo ante su gente.